Industria cárnica de EE.UU. rechaza reforma del sector y atribuye altos precios a la escasez de ganado

El Instituto de la Carne (Meat Institute) afirmó que una reestructuración forzada de la industria cárnica estadounidense no resolvería el aumento en los precios de la carne de res y, por el contrario, podría afectar la eficiencia de toda la cadena de suministro.
La organización explicó que el principal factor detrás de los altos precios es la reducción del inventario bovino, que se encuentra en su nivel más bajo desde 1951 debido a años de sequía, el incremento en los costos de alimentación y el tiempo que requiere la recuperación de los hatos ganaderos.
De acuerdo con el organismo, mientras los productores pecuarios reciben precios récord por su ganado, las empresas procesadoras han operado con márgenes negativos durante casi dos años. Añadió que el encarecimiento de la carne para los consumidores responde principalmente a la limitada oferta de animales y a la dinámica del mercado minorista, más que a las utilidades de las plantas procesadoras.
El Meat Institute destacó que la industria de procesamiento de carne y aves genera alrededor de 63 mil millones de dólares para la economía de Estados Unidos y mantiene cerca de 584 mil empleos. Asimismo, indicó que el sector opera más de 800 plantas inspeccionadas por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), las cuales son fundamentales para el procesamiento, almacenamiento, distribución y exportación de productos cárnicos.
La organización sostuvo que dividir o reducir la capacidad de procesamiento no incrementará la disponibilidad de ganado. Por el contrario, advirtió que una medida de ese tipo elevaría los costos de operación, desalentaría nuevas inversiones y disminuiría la eficiencia de la cadena de suministro.
Como alternativa, el Instituto propuso reducir la carga regulatoria sobre las plantas procesadoras, fortalecer las condiciones para el comercio internacional de carne de res y respaldar a los ganaderos en la recuperación del inventario bovino.
Finalmente, señaló que el mercado se ajustará de manera gradual conforme aumente la producción ganadera, por lo que consideró que las políticas públicas deben enfocarse en apoyar la recuperación del sector y evitar medidas que puedan agravar los problemas de oferta existentes.




