
La confirmación se produjo durante una vigilancia rutinaria en una pequeña explotación comercial próxima a Eldora, en el condado de Hardin (Iowa), donde se detectaron anticuerpos del virus en cinco verracos mediante pruebas de Elisa y aglutinación con látex. Los animales afectados procedían de una instalación en Texas donde también se registraron positivos, y la investigación epidemiológica apunta al contacto con jabalíes como vía de entrada del patógeno.
Los once animales susceptibles identificados en Iowa han sido aislados y sacrificados. El Aphis trabaja junto al Departamento de Agricultura de Iowa y la Comisión de Sanidad Animal de Texas para ampliar la trazabilidad e identificar posibles exposiciones adicionales. Ningún semen de los animales afectados fue distribuido dentro ni fuera del país.
El sistema de producción al aire libre de la explotación de Texas facilitó el contagio desde la fauna silvestre, lo que pone de manifiesto la vulnerabilidad de este modelo productivo en regiones con alta densidad de jabalí. La detección mediante pruebas rutinarias —y no en controles previos al traslado de animales— indica que el virus pudo circular sin identificarse durante un periodo indeterminado. El traslado interestatal de verracos infectados de Texas a Iowa ilustra la rapidez con que las redes comerciales pueden propagar patógenos entre estados.
Las autoridades subrayan que la enfermedad de Aujeszky no representa ningún riesgo para la salud pública ni compromete la seguridad del suministro de carne de porcino. No obstante, se prevén efectos económicos a corto plazo: los socios comerciales internacionales podrían restringir temporalmente las importaciones de vacuno porcino vivo y material genético procedente de los estados afectados o del conjunto del país.
La evolución del brote dependerá del éxito de las investigaciones de trazabilidad. Las señales de alerta incluirán la detección de nuevas explotaciones positivas sin contacto directo con jabalíes, o el fracaso de las medidas de despoblación y bioseguridad aplicadas. Se considera esencial reforzar la vigilancia en estados con explotaciones al aire libre y alta densidad de jabalí salvaje para determinar si se trata de un caso aislado o de una circulación más amplia del virus no detectada hasta la fecha.




