Pecuaria

A un año del primer caso, así se organizó México contra el gusano barrenador del ganado

Cuando se habla de sanidad animal, muchas veces pensamos en laboratorios, equipos especializados y acuerdos internacionales. Todo eso importa, pero en el caso del gusano barrenador del ganado hay una verdad clave: la contención se gana en territorio.

Así lo resume el director en jefe del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), Javier Calderón, al señalar que la emergencia no se controla desde una sola oficina, sino en los ranchos, corrales, caminos y rastros de todo el país.

La respuesta al GBG es, sobre todo, una historia de colaboración:

  • Productoras y productores, quienes detectan a tiempo las heridas y dan aviso.
  • Acopiadoras y acopiadores, quienes revisan el ganado que pasa por sus corrales.
  • Transportistas y engordadores, quienes cumplen las medidas de movilización.
  • Médicas y médicos veterinarios, quienes aplican los tratamientos y certifican la sanidad.
  • Autoridades federales y estatales, quienes coordinan la vigilancia y las acciones en campo.

En conjunto se han atendido más de 10 mil reportes y se han curado más de 9 mil animales, lo que significa miles de decisiones acertadas tomadas a tiempo para evitar contagios y pérdidas mayores.

Brigadas, cursos y reuniones en comunidad

El Senasica y sus socias y socios estratégicos han desplegado 1,195 personas en campo, organizadas en brigadas móviles, puntos de verificación y equipos de atención inmediata de casos sospechosos y confirmados.

Pero la presencia en territorio no es solo para curar animales; también es para informar, convencer y construir confianza. Por eso:

  • Se impartieron 221 cursos virtuales donde se capacitaron 18,588 médicas y médicos veterinarios, zootecnistas y personas especialistas.
  • En las comunidades se organizaron sesiones informativas en las que participaron 131,552 productoras y productores, personal veterinario y de salud pública y habitantes en general.

En esos espacios se explica cómo identificar signos en los animales, a quién reportar, qué hacer y qué no hacer al mover ganado. Son reuniones de piso de tierra, de corral y de comunidad, donde se toma la decisión de sumarse o no al esfuerzo sanitario. Y la respuesta ha sido clara: sí hay compromiso y sí hay corresponsabilidad.

“Nadie se salva solo”: responsabilidad compartida

El mensaje central es sencillo, pero poderoso: si trabajamos juntas y juntos, la contención y la futura erradicación del gusano barrenador serán más rápidas, menos costosas y más efectivas para todas y todos.

Cada eslabón de la cadena ganadera tiene una tarea:

  • Reportar de inmediato cualquier sospecha.
  • Permitir las revisiones y seguir las indicaciones técnicas.
  • Respetar las restricciones de movilización cuando son necesarias.
  • Ayudar a que la información llegue a más personas en el territorio.

La sanidad no es un asunto ajeno a la vida diaria: es la diferencia entre perder o no animales, entre mantener el ingreso de la familia y seguir vendiendo en mercados nacionales e internacionales.

Orgullo ganadero y compromiso a futuro

A un año de la primera detección del GBG, el mensaje del Gobierno de México es claro: hay unidad, hay profesionalismo y hay un enorme sentido de responsabilidad compartida.

La tarea no está terminada; la meta es la erradicación. Pero hoy, gracias a esta red de personas en territorio, México demuestra que puede enfrentar una emergencia sanitaria compleja sin dejar atrás a sus ganaderas y ganaderos, y poniendo en el centro el bienestar de las familias rurales.

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