Exigen Engordadores a Sheinbaum detener importaciones cárnicas de Brasil.
Afecta gravemente a la ganadería nacional y destruye empleos en el campo.

La Unión de Engordadores del Estado de Chihuahua exigió al Gobierno de Claudia Sheinbaum detener los excesivos cargamentos de carne proveniente de Brasil que no beneficia en nada al pueblo de México.
Al contrario, afecta gravemente a la ganadería nacional y destruye empleos en el campo ya que se registran pérdidas, así como cierres de corrales y desempleo en comunidades rurales.
La Unión de Engordadores del Estado de Chihuahua, encabezada por Manuel Balderrama Olivas publicó una carta dirigida a la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, asi como a sus secretario de Agricultura y Desarrollo Rural, Julio Berdegué Sacristán.
En ella, manifiestan “su profunda preocupación y total desacuerdo ante el excesivo incremento en las importaciones de carne proveniente de Brasil”.
Es una “medida que afecta gravemente a la ganadería nacional, destruye empleos en el campo y no representa ningún beneficio real para el pueblo de México”, subraya el escrito.
En el ocurso señalan que “estas importaciones únicamente benefician a intermediarios y comercializadores, quienes aprovechan los precios artificialmente bajos del exterior para obtener mayores márgenes de ganancia, mientras los ganaderos nacionales enfrentan pérdidas, cierres de corrales y desempleo en comunidades rurales”.
Balderrama Olivas y Reyes Ramon Cadena Payan, presidente y secretario, respectivamente, de la Unión de Engordadores, expresaron que “a diferencia de Brasil, donde el Gobierno otorga apoyos gubernamentales, subsidios y exenciones fiscales a sus ganaderos, lo que les permite ofrecer carne a precios artificialmente bajos, estas políticas generan una competencia desleal que coloca a los ganaderos mexicanos en una posición de desventaja, afectando la competitividad, la producción nacional y el bienestar de miles de familias dedicadas al campo”.
Resaltaron que “estas medidas también impactan directamente a la agricultura, actividad hermana de la ganadería, ya que ambas dependen una de otra para sostener el desarrollo rural y la estabilidad económica del sector agropecuario mexicano”.
Los líderes Engordadores enfatizaron que “el ganadero nacional no busca privilegios, solo condiciones justas para competir. Importar carne barata no fortalece a México: lo debilita, empobrece al ganadero y al agricultor, y rompe el equilibrio de toda la cadena alimentaria”.
“Por eso, agregaron, decimos no a las importaciones desmedidas que solo benefician a unos cuantos y sí a la defensa del trabajo mexicano”.
Manuel Balderrama sentenció que “en cada kilo de carne mexicana está el esfuerzo y el corazón de los ganaderos de México. ¡No nos dejen solos!”.
El texto es firmado por la Unión de Engordadores del Estado de Chihuahua: “Por la soberanía alimentaria y la justicia para el campo mexicano.”





