
Más de 600 personas participaron —presencialmente y online— en el I Simposio sobre la Sostenibilidad del Vacuno de Carne Europeo, organizado el 12 de noviembre en Bruselas por Provacuno y APAQ-W en el marco del programa Sustainable European Beef (SEUB). El encuentro, el primero de ámbito internacional dedicado en exclusiva a este tema, reunió a expertos y representantes del sector para analizar los retos y oportunidades del vacuno europeo desde una perspectiva económica, social y medioambiental.
Javier López, director de Provacuno, destacó que el simposio demuestra “el esfuerzo del sector por avanzar hacia una producción ganadera alineada con objetivos de la Unión Europea, como la neutralidad climática o el desarrollo rural sostenible”, además de servir como espacio de intercambio entre instituciones, investigadores, productores y ciudadanía.
En la misma línea, Philippe Mattart, director general de Apaq-W, subrayó que el objetivo del programa y del evento es acercar a los ciudadanos el valor añadido del modelo europeo de producción: “La sostenibilidad es el único camino y este programa nos permite recorrerlo juntos hacia el Objetivo Carbono Neutral 2050”.
Un enfoque integral sobre sostenibilidad
Bajo el lema “Por una Europa sostenible, la misión especial del vacuno”, el simposio se estructuró en cuatro mesas redondas temáticas que abordaron la sostenibilidad económica, social y medioambiental, así como los compromisos del sector. El periodista especializado en sostenibilidad y cambio climático, Andrea Bertaglio, actuó como coordinador y maestro de ceremonias.
Sostenibilidad económica: una producción viable
En la mesa “Producción viable y asequible”, los ponentes coincidieron en que la viabilidad económica del sector requiere políticas realistas y mercados que reconozcan el esfuerzo del productor. El ganadero y eurodiputado Benoît Cassart defendió que no habrá sostenibilidad sin entender la realidad del campo; Heinz Osterloh insistió en equilibrar costes, regulación y competencia internacional; Luigi Scordamaglia alertó del impacto de políticas ineficaces y del abandono rural; y el Dr. Peer Ederer reivindicó el papel esencial de la economía en cualquier modelo sostenible.
Sostenibilidad social: motor del territorio
En la mesa dedicada a la sostenibilidad social, los expertos remarcaron el papel del sector cárnico como motor de cohesión territorial. Giuliano Marchesin destacó el rol de las interprofesionales en reforzar la confianza entre campo y sociedad; el eurodiputado Alexander Bernhuber subrayó la importancia del relevo generacional; e Irène Tolleret recordó que la igualdad de oportunidades y los servicios básicos son pilares de la sostenibilidad social. Liam MacHale advirtió de que romper con la tradición agrícola europea podría derivar en un colapso social.
Sostenibilidad medioambiental: menos emisiones, suelos más sanos
La mesa sobre sostenibilidad medioambiental puso de manifiesto que es posible reducir emisiones y mejorar los suelos mediante estrategias adaptadas a cada país. Matilde Moro señaló que sostenibilidad y rentabilidad pueden ir de la mano; el profesor Fernando Estellés defendió una colaboración estrecha entre ciencia y ganadería; Ruaraidh Petre advirtió del riesgo de desmantelar un sistema europeo ya eficiente; y el profesor Víctor Resco enfatizó el papel de pastos y ganado como aliados contra el cambio climático.
Compromisos sostenibles: transparencia y colaboración
En la última mesa, Javier López, Philippe Mattart y Guillaume Gauthier destacaron los compromisos asumidos por el sector europeo del vacuno, subrayando la importancia de comunicar con claridad, reforzar la transparencia y fomentar la cooperación en un contexto de grandes desafíos.
“La sostenibilidad empieza por quien produce”
En sus conclusiones, Frédéric Leroy, director técnico del simposio y profesor en la Vrije Universiteit Brussel, resumió el espíritu del encuentro: “La sostenibilidad empieza cuando quienes producen pueden vivir dignamente de su trabajo y alcanza su plenitud cuando la sociedad comprende, apoya y participa. El vacuno europeo no solo alimenta: mantiene vivo el territorio, preserva paisajes y fortalece identidades sociales y culturales”.




