Banco de Germoplasma Apícola, conservación de material genético

Fundado en 1985, el Banco de Germoplasma Apícola del Campo Experimental Mocochá, en Yucatán, inició con un lote de 70 colonias de abejas europeas (Apis mellifera ligústica), obtenidas de distintos apiarios del estado. Dos años más tarde, en 1987, la llegada de abejas de origen africano (Apis mellifera scutellata) a la península de Yucatán desencadenó un proceso de hibridación natural con las poblaciones europeas, dando origen a las abejas africanizadas.
Actualmente, el Banco conserva una colección representativa de colonias híbridas (A. m. ligustica × A. m. scutellata), las cuales se mantienen in situ desde su establecimiento. Estas colonias se localizan en el Campo Experimental Mocochá (calle 21 de Mocochá, Yucatán, C.P. 97454; coordenadas: 21°06’23.67”N, 89°26’19.39”O), y en el Sitio Experimental Tizimín (km 16 de la carretera Tizimín-Colonia Yucatán; coordenadas: 21°09’40.63”N, 87°59’45.80”O). El mantenimiento anual de las colonias se realiza con recursos asignados a proyectos de investigación científica, garantizando así la conservación y disponibilidad del material genético para estudios apícolas y de biodiversidad.

Figura 1. Colmenas del banco de germoplasma apícola del Campo Experimental Mocochá en Yucatán.
Las abejas africanizadas han demostrado un notable éxito biológico al establecerse y dominar gran parte del continente americano, reemplazando a las poblaciones de abejas europeas. Este éxito se atribuye a diversas ventajas adaptativas, entre las que destacan la alta defensividad de sus colmenas, sus elevadas tasas reproductivas y una menor susceptibilidad a enfermedades y parásitos, como el ácaro Varroa, uno de los principales desafíos para la apicultura a nivel mundial. Asimismo, se ha propuesto que estas abejas presentan una buena adaptación a climas cálidos y húmedos, como los que predominan en la península de Yucatán. Estos atributos convierten a las abejas africanizadas en un recurso genético de gran valor para la región, por lo que su conservación y estudio resultan fundamentales para el desarrollo sostenible de la apicultura tropical.
En este contexto, el Banco de Germoplasma desempeña un papel clave en la investigación científica. Actualmente, colabora con el Tecnológico Nacional de México, Campus Conkal, a través de proyectos como “Factores intrínsecos y extrínsecos asociados a la fertilidad del zángano y la prolificidad de la abeja reina (Apis mellifera) en colmenas de la península de Yucatán” y “Factores ambientales que afectan la reproducción de la abeja reina y el zángano en las diferentes estaciones del año en el trópico”. Estas investigaciones permiten generar conocimiento aplicable al manejo racional y eficiente de las colmenas en la región.
Además de la labor científica, el Banco de Germoplasma contribuye activamente a la formación de recursos humanos mediante estancias para la realización del servicio social y la residencia profesional, así como a través de la participación en la formación académica de estudiantes de nivel licenciatura y posgrado. En cuanto a la divulgación, se reciben visitas guiadas de estudiantes de nivel básico y medio superior, lo que fomenta el interés por la ciencia desde edades tempranas y fortalece el vínculo entre la sociedad y el conocimiento científico. Paralelamente, con el objetivo de apoyar a los apicultores y prestadores de servicios profesionales, se ofrecen capacitaciones y se difunde información relevante a través de eventos demostrativos.

Figura 2. Participación en distintos eventos para dar a conocer la labor del Banco de Germoplasma en el estudio y manejo de las abejas melíferas africanizadas.
Adicionalmente, cada año se lleva a cabo la cosecha de miel producida por las colmenas del banco de germoplasma. Esta miel, reconocida por su alta calidad, ha despertado un creciente interés en el mercado, especialmente en la zona centro del país. Gracias a sus propiedades únicas y al cuidadoso proceso de producción, la demanda ha aumentado de forma sostenida año tras año.

Figura 3. Producción de miel obtenida a partir de las colmenas del Banco de Germoplasma.
Con una visión orientada al desarrollo de una línea genética de abejas con características de alto valor económico, se continúa con la tarea de identificar, seleccionar y reproducir abejas reina y zánganos que combinen una alta productividad de miel, baja defensividad, resistencia a enfermedades y adaptabilidad a las condiciones climáticas del trópico. Para alcanzar este objetivo, se plantea profundizar en la comprensión de los genes que controlan los rasgos de interés, mediante el uso de herramientas genómicas. Asimismo, se trabaja en la optimización de técnicas de conservación reproductiva, a través del análisis seminal de zánganos y espermáticas de abejas reinas, la inseminación instrumental y la criopreservación de semen.

Figura 4. Extracción de semen de zángano e inseminación artificial en abejas reinas.
Paralelamente, se mantiene el monitoreo sanitario y epidemiológico constante, a través del estudio de la prevalencia y evolución de enfermedades y parásitos en las poblaciones de abejas africanizadas, con el fin de desarrollar estrategias de control efectivas. De esta manera, el banco de germoplasma apícola busca contribuir a la sostenibilidad de la apicultura en la península de Yucatán, preservando la diversidad genética, así como el estatus productivo y sanitario de las colonias frente a los efectos del cambio climático.
Contacto
Dr. Franklin H. Rocha Vela / [email protected]
M.C. Jorge Ariel Vivas Rodríguez / [email protected]
Dr. Juan José Baeza Rodríguez / [email protected]
M.C. María Aurelia López Herrera / [email protected]
Dr. Álvaro Efrén Domínguez Rebolledo / [email protected]




