Noticias del Campo

Sabías que el futuro de nuestra biodiversidad está resguardada a –196 °C

En ríos, lagunas, mares y esteros de nuestro país habita una enorme diversidad de peces, moluscos y crustáceos que enriquecen nuestros ecosistemas y llegan todos los días a nuestra mesa, a través de deliciosas recetas. Esta biodiversidad es clave para la seguridad alimentaria y para miles de familias que dependen de la pesca y la acuicultura.

Pero esta riqueza enfrenta amenazas como la sobrepesca, contaminación, pérdida de hábitats y los efectos del cambio climático. El ajolote y el charal son algunas de las especies endémicas que padecen los efectos de estos factores.

Y la ciencia mexicana trabaja arduamente para evitar la pérdida de esa diversidad.

/cms/uploads/image/file/1059009/Criopreservacion1.jpg

¿Por qué importan los recursos genéticos?

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) señala que los Recursos Genéticos Acuáticos (RGA) son la base de la productividad sostenible en pesca y acuicultura.

En palabras simples: son el “capital biológico” que permite que las especies se reproduzcan, se adapten y sigan existiendo.

La criopreservación de germoplasma es una de las herramientas más innovadoras para proteger esta diversidad.

/cms/uploads/image/file/1059010/Criopreservaci_n2.jpg

¿En qué consiste?

En conservar células reproductivas —como esperma, ovocitos o embriones— a temperaturas de hasta –196 grados centígrados, utilizando nitrógeno líquido. En esas condiciones, el tiempo biológico prácticamente se detiene y el material puede mantenerse viable durante años.

En el Centro Nacional de Recursos Genéticos (CNRG), adscrito al Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), esta tecnología ya es una realidad.

Ahí, en el Laboratorio Acuático-Pecuario se resguarda material genético de especies como:

  • Totoaba
  • Trucha de San Pedro Mártir
  • Lenguado
  • Abulón rojo
  • Ostión

Cada muestra almacenada es, en cierto sentido, una póliza de seguro genético para el país.

/cms/uploads/image/file/1059011/Proceso_de_criopreservaci_n.jpg

La criopreservación no solo protege especies, también abre oportunidades productivas, tales como:

  • Disponer de germoplasma durante todo el año
  • Mejorar la planificación en acuicultura
  • Repoblar especies en riesgo
  • Superar diferencias en tiempos de madurez reproductiva entre machos y hembras

En México, la producción acuícola se concentra principalmente en especies como tilapia, atún, camarón y pargo.

Ciencia para el futuro

El trabajo del INIFAP —brazo técnico de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural— demuestra que la ciencia pública no es lejana, impacta directamente en la alimentación, la economía y la conservación de nuestro patrimonio natural.

Congelar células a –196 °C puede parecer una escena de ciencia ficción, pero en realidad es una estrategia concreta para que las futuras generaciones puedan seguir disfrutando de la riqueza biológica de México.

Proteger la diversidad acuática, es proteger nuestra soberanía alimentaria. Y hoy, gracias a la ciencia mexicana, esa protección ya está en marcha.

 

Artículos Relacionados

Back to top button