Consumo de carnes frías en México ya iguala al de carne fresca de cerdo: Comecarne

Las carnes frías representan el 16% del volumen total de proteína cárnica adquirida por los hogares mexicanos y su consumo mantiene una tendencia al alza, lo que revela su importancia como fuente de alimento en México.
Así lo informó el Consejo Mexicano de la Carne (Comecarne) al presentar su reporte “Consumo de carnes frías en México: una presencia cotidiana”, con datos relevantes del sector actualizados hasta 2024. La presentación fue encabezada por Macarena Hernández y Ernesto Salazar, Directora General y Gerente de Estudios Económicos y Comercio, respectivamente.
Consumo de carnes frías iguala al consumo de carne de cerdo
Según los datos del Comecarne, en promedio, las familias compran medio kilo semanal de carnes frías, lo que demuestra su relevancia en la dieta diaria, especialmente en grupos de ingresos bajos y medios.
“Este medio kilo representa el 16 por ciento del volumen del total de carnes que un hogar típico mexicano adquiere y representa el 14% del total del gasto en carnes que realizan las personas en su ámbito doméstico”, explicó Salazar.
Asimismo, el Comecarne detalló que ese 16% del volumen ocupado por estos productos es equivalente al consumo de carne fresca de cerdo.
Alta participación de carne de cerdo y ave en salchichas y jamones
En términos de producción nacional, el organismo señaló que las salchichas y jamones dominan el mercado de carnes frías, con 50% y 38% del volumen total, respectivamente. Y en esa línea, la carne de ave representa el 70% del contenido en salchichas, mientras que el otro 30% es de contenido mixto.
En cuanto al jamón, el 58% de la producción está elaborada con carne de cerdo, lo que reafirma el papel central de la porcicultura en esta categoría, y el 42% es de pavo. La carne de res tiene una menor participación, pero también se utiliza en algunas formulaciones y productos especializados, indicó Comecarne.
Crece el consumo y la producción nacional
El informe también destacó que en 2024 la producción de carnes frías en México alcanzó 1.18 millones de toneladas, lo que representó un incremento de 1.8% respecto a 2023. El consumo, por su parte, creció 3.1%, sostenido principalmente por la oferta nacional.
En cuanto al comercio internacional, el Comecarne indicó que las exportaciones en este sector cayeron un 50.1%, al pasar de 20,245 toneladas en 2023 a 10,099 en 2024. Las importaciones, en contraste, aumentaron 10.8%, pasando de 56,497 a 62, 588.
La organización señaló también que la estabilidad en precios de las carnes frías, particularmente del jamón, ha sido clave para mantener su competitividad frente a otras proteínas frescas, como la de cerdo, cuyo precio se incrementó más que este sector en el último año.
Tiendas de abarrotes, pilar de la distribución
El Comecarne enfatizó el papel del canal tradicional en la distribución de estos productos, especialmente para el jamón. En las tiendas de abarrotes, por ejemplo, se distribuye el 35% del volumen total de carnes frías que consumen los mexicanos, mientras que para el jamón representan el 53%.
“El consumidor compra este tipo de productos porque son productos nutritivos, son confiables y están elaborados con un proceso supervisado”, afirmó la directora del organismo Macarena Hernández.
“Realmente es muy versátil, es muy muy accesible y muy fácil de preparar”, añadió sobre el jamón.




