
La reinstauración del etiquetado obligatorio del país de origen para la carne de res y cerdo en Estados Unidos generaría costos superiores a 1,020 millones de dólares durante el primer año de aplicación, de acuerdo con un estudio elaborado por Decision Innovation Solutions para el Meat Institute.
El análisis señala que la mayor parte del impacto recaería sobre la cadena de suministro, incluyendo productores, rastros, procesadores, distribuidores y comercios, debido a la necesidad de implementar sistemas de trazabilidad, separar inventarios, modificar procesos de producción y actualizar el etiquetado.
Del costo total estimado, alrededor de 721 millones de dólares corresponderían al sector de la carne de res y 295 millones de dólares al de la carne de cerdo. Además, el informe proyecta que el impacto económico alcanzaría 4,800 millones de dólares en cinco años y 10,100 millones de dólares en una década.
El estudio advierte que gran parte de estos gastos podría trasladarse al consumidor mediante un incremento en los precios de la carne. También destaca que la producción de carne molida de res sería una de las más afectadas, debido a la combinación de materia prima nacional e importada utilizada para cumplir con las especificaciones comerciales.
Asimismo, señala que los productores enfrentarían mayores cargas administrativas y una menor flexibilidad en la cadena de suministro, lo que podría afectar la eficiencia del mercado.
La presidenta del Meat Institute, Julie Anna Potts, afirmó que imponer nuevamente el etiquetado obligatorio incrementaría los costos para la industria y los consumidores en un momento de alta presión para el sector ganadero estadounidense, además de considerar que la actual etiqueta voluntaria “Product of USA” ya permite identificar los productos de origen nacional sin necesidad de establecer una nueva regulación obligatoria.




