China endurece las importaciones de carne y aplicará arancel del 55 % a la carne de res australiana

China aplicará un arancel adicional del 55 por ciento a las importaciones de carne de vacuno procedentes de Australia una vez que se agote la cuota anual autorizada con tarifas preferenciales, informó el Ministerio de Comercio del país asiático.
De acuerdo con las autoridades chinas, las compras de carne australiana ya han alcanzado aproximadamente el 90 por ciento de la cuota establecida para 2026, fijada en 205 mil toneladas. Una vez rebasado ese volumen, el nuevo gravamen entrará en vigor tres días después, encareciendo significativamente el acceso del producto australiano al mayor mercado consumidor del mundo.
La medida forma parte de un esquema de protección comercial implementado por Pekín desde enero de este año para respaldar a los productores nacionales de carne. El mecanismo no solo afecta a Australia, sino también a otros importantes exportadores como Argentina, Brasil, Uruguay, Nueva Zelanda y Estados Unidos.
El nuevo sistema representa un cambio importante para la industria australiana, que durante años se benefició de condiciones arancelarias favorables gracias al acuerdo de libre comercio vigente entre ambas naciones. Con la aplicación del arancel, los exportadores australianos enfrentarán mayores costos y una posible reducción de su competitividad en el mercado chino.
La decisión ocurre en un contexto complicado para el sector cárnico de China. Analistas de mercado señalan que el consumo interno muestra signos de desaceleración y que los bajos precios de la carne importada han reducido la rentabilidad de los productores locales.
Un reciente informe de la consultora especializada Sublime China Information (SCI) indicó que la caída de los precios de importación ha debilitado la posición de la industria doméstica, al disminuir las ventajas competitivas de los ganaderos chinos y reducir el interés de los procesadores por adquirir producto nacional.
Ante este panorama, las autoridades buscan equilibrar el mercado mediante mecanismos que limiten el impacto de las importaciones y otorguen mayor protección a la producción interna, en momentos en que la demanda de carne atraviesa un periodo de ajuste.
La medida podría generar repercusiones en el comercio internacional de carne de res, ya que China continúa siendo uno de los principales destinos para las exportaciones de los grandes productores mundiales.




