Alerta sanitaria en Asia por brotes de fiebre aftosa en China y Rusia

Autoridades sanitarias y ganaderas de China y Rusia enfrentan una crisis tras la detección de brotes de fiebre aftosa (FA) y otras patologías altamente contagiosas en el sector bovino.
Mientras China combate una cepa inédita en su territorio, Rusia ha declarado el estado de emergencia ante una epidemia que ya ha derivado en sacrificios masivos y restricciones comerciales en Asia Central.
China detecta serotipo africano por primera vez
El Ministerio de Agricultura de China confirmó la presencia del serotipo SAT1 de fiebre aftosa en las regiones de Gansu y Xinjiang, afectando a cientos de cabezas de ganado.
La preocupación radica en que esta variante, endémica del África subsahariana, no había sido detectada previamente en el país, lo que implica que las vacunas locales actuales no ofrecen protección efectiva.
Ante ello, las autoridades han implementado medidas sanitarias como:
- Sacrificio de animales infectados
- Procesos intensivos de desinfección
- Controles epidemiológicos reforzados
Rusia declara emergencia sanitaria
La situación en Rusia es considerada más crítica. En la región de Novosibirsk, el gobierno decretó el estado de emergencia, con operativos que podrían implicar el sacrificio de cientos de miles de animales.
Aunque inicialmente se reportaron casos de pasteurelosis y rabia, la magnitud de la respuesta oficial apunta a un brote de fiebre aftosa de gran escala.
Como medida preventiva, Kazajistán ya prohibió la importación de ganado y forraje procedente de Rusia para evitar la propagación de la enfermedad.
Vigilancia internacional
A pesar de los más de 2,200 kilómetros que separan los focos en China y Rusia, la comunidad internacional mantiene una estrecha vigilancia sanitaria, ante el riesgo de expansión de estas cepas en una región clave para la producción ganadera.
La evolución de ambos brotes será determinante para el comercio internacional de productos pecuarios y la estabilidad sanitaria en Asia.




