Pecuaria

Crisis sanitaria y menores precios provocan caída de 20% en el valor de las exportaciones porcinas españolas

La industria porcina de España enfrenta un complicado panorama durante 2026, luego de registrar una disminución del 20 por ciento en el valor de sus exportaciones entre enero y agosto, equivalente a una pérdida aproximada de mil 122 millones de euros respecto al mismo periodo del año anterior.

De acuerdo con el informe de Plataforma Tierra, elaborado por Cajamar, las ventas internacionales también retrocedieron 4.5 por ciento en volumen, mientras que el precio promedio de exportación cayó 16.2 por ciento, hasta ubicarse en 2.42 euros por kilogramo.

Uno de los principales factores detrás de este comportamiento es la detección de peste porcina africana (PPA) en jabalíes en territorio español, en noviembre de 2025, situación que provocó restricciones comerciales en diversos mercados internacionales, principalmente de Asia.

Entre los destinos afectados se encuentran Japón, Filipinas, Taiwán, Malasia, México y Tailandia, cuya importancia comercial radica en que algunos de ellos adquirían productos españoles a precios superiores a los de otros mercados.

Japón ha sido particularmente relevante en este retroceso, al concentrar alrededor del 38 por ciento de la pérdida total del valor exportado. A esta situación se suma China, donde la menor demanda y las medidas arancelarias aplicadas al porcino europeo han reducido las oportunidades comerciales.

Ante las restricciones, las empresas españolas han buscado alternativas en mercados como Corea del Sur, Vietnam y Estados Unidos. Sin embargo, estos destinos no han logrado compensar las pérdidas, debido a que ofrecen precios de compra más bajos.

Mientras tanto, la Unión Europea ha incrementado su participación como destino de la producción española y actualmente concentra el 58 por ciento del volumen exportado. No obstante, la competencia de productores como Dinamarca y Países Bajos, junto con la debilidad de la demanda internacional, mantiene presionadas las cotizaciones.

A las dificultades comerciales se suma el encarecimiento de los insumos para la alimentación animal. El trigo y el maíz registraron incrementos interanuales de 29 y 51 por ciento, respectivamente, elevando los costos de producción y reduciendo los márgenes de rentabilidad de las explotaciones porcinas.

Pese a este escenario, España conserva su liderazgo como productor de carne de cerdo dentro de la Unión Europea. Entre enero y julio de 2026, su producción aumentó 2.5 por ciento, aunque el ritmo de crecimiento mostró señales de desaceleración durante los últimos meses del periodo.

Las perspectivas de recuperación dependerán principalmente de la evolución de la crisis sanitaria y de la posibilidad de restablecer el acceso a los mercados internacionales afectados por las restricciones, especialmente Japón, Taiwán y Malasia.

El panorama mundial también apunta a un menor crecimiento de la producción y a un estancamiento del comercio internacional, por lo que la industria porcina española tendrá que recuperar sus destinos comerciales en Asia, mejorar los precios de venta y contener los costos para preservar su competitividad y rentabilidad.

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