
Polonia notificó a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) un nuevo brote de peste porcina africana (PPA) en una explotación de cerdos domésticos ubicada en una zona fronteriza con Bielorrusia y Lituania.
El Instituto Nacional de Investigación Veterinaria de Polonia confirmó el brote el 17 de septiembre de 2026, mientras que la notificación inmediata ante la OMSA fue validada al día siguiente. Las autoridades consideran el caso como una reaparición de la enfermedad en un área donde previamente se había logrado su erradicación.
De acuerdo con el reporte sanitario, el brote comenzó el 10 de septiembre y permanece activo. El antecedente más reciente de PPA en la zona correspondía al 20 de mayo de 2025, mientras que hasta el momento no se ha determinado el origen de la infección.
La enfermedad fue detectada en una granja con 550 cerdos susceptibles. De ese total, 22 animales murieron después de presentar signos clínicos. La presencia del virus fue confirmada mediante una prueba de PCR en tiempo real.
El informe todavía no especifica cuántos animales han sido sacrificados como parte de las medidas sanitarias implementadas.
Para contener la propagación del virus, las autoridades veterinarias establecieron el sacrificio sanitario, restricciones al movimiento de animales, zonificación y labores de desinfección, además de acciones para el control de posibles vectores.
También se procedió a la destrucción oficial de productos de origen animal y a la eliminación de canales, subproductos y desechos relacionados con la explotación afectada.
El nuevo caso mantiene la vigilancia sanitaria en una zona estratégica del este de Europa, debido a la proximidad con Bielorrusia y Lituania y al riesgo de propagación de la PPA entre poblaciones de cerdos domésticos y silvestres.




