Meat Institute cuestiona posible regreso del etiquetado obligatorio de origen para la carne de res en EE.UU.

El Meat Institute, una de las principales organizaciones de la industria cárnica de Estados Unidos, expresó su rechazo a la orden ejecutiva del presidente Donald Trump para analizar el posible restablecimiento del etiquetado obligatorio de país de origen (mCOOL) para la carne de vacuno.
La asociación sostiene que esta medida ya demostró ser poco efectiva y recuerda que el Congreso estadounidense eliminó el programa en 2015. En su lugar, defendió que las decisiones sobre la comercialización de la carne deben estar determinadas principalmente por las condiciones del mercado y la demanda de los consumidores.
Aunque reconoció el interés de la Administración por fortalecer la cadena de suministro y reducir los precios de los alimentos, el Meat Institute advirtió que reinstalar el mCOOL podría generar mayores costos para productores, empresas y consumidores sin aportar un beneficio proporcional.
La organización citó una evaluación realizada en 2015 por el economista jefe del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), según la cual el programa anterior implicó costos de implementación de alrededor de mil 500 millones de dólares, además de unos 200 millones de dólares anuales para su operación.
De acuerdo con un análisis elaborado por el propio Meat Institute, la reinstalación del sistema podría representar un costo aproximado de 721 millones de dólares durante el primer año y otros 835 millones de dólares anuales para los consumidores.
La asociación considera que el momento tampoco es adecuado para incrementar los costos de la cadena cárnica, debido a que las existencias de ganado se encuentran en uno de sus niveles más bajos de las últimas décadas, mientras que la demanda de carne de res permanece sólida.
Como alternativa, recordó que el USDA ya cuenta con el etiquetado voluntario “Product of USA”, destinado a identificar la carne de vacuno nacido, criado y sacrificado en territorio estadounidense.
El Meat Institute pidió a las autoridades permitir que este mecanismo voluntario tenga oportunidad de desarrollarse antes de impulsar nuevamente una regulación obligatoria. La organización advirtió que regresar al modelo anterior podría representar un nuevo costo para la industria y los consumidores, además de repetir una política que considera fallida.




