
Las restricciones impuestas por México a la importación de vísceras de cerdo provenientes de Estados Unidos frenaron el crecimiento de las exportaciones porcinas estadounidenses durante mayo, aunque los envíos acumulados entre enero y mayo alcanzaron 1.28 millones de toneladas, informó la Federación de Exportadores de Carne de EE.UU. (USMEF), con datos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA).
Durante mayo, las exportaciones de carne de cerdo aumentaron 10% respecto al mismo mes de 2025, al totalizar 245 mil 874 toneladas, mientras que su valor se incrementó 8%, hasta 701 millones de dólares.
No obstante, las ventas de vísceras porcinas hacia México se desplomaron 80%, al pasar a apenas 3 mil 157 toneladas. La caída respondió a las restricciones sanitarias impuestas por México tras la detección, el 30 de abril, de anticuerpos del virus de la enfermedad de Aujeszky (PRV) en cinco jabalíes del estado de Iowa.
En total, las exportaciones de vísceras superaron ligeramente las 40 mil toneladas en mayo, el volumen mensual más bajo del año, ya que entre enero y abril promediaban cerca de 49 mil toneladas.
A pesar de este escenario, Estados Unidos registró un mejor desempeño en otros mercados. Las exportaciones a Japón alcanzaron su nivel más alto desde 2021, mientras que Colombia y los países de Centroamérica mostraron un crecimiento destacado. El valor promedio por cada cerdo sacrificado destinado a exportación superó los 71 dólares.
En el acumulado de enero a mayo, las exportaciones estadounidenses de carne de cerdo y vísceras sumaron 1.28 millones de toneladas, un incremento de 5% respecto al mismo periodo de 2025. Su valor ascendió a 3 mil 590 millones de dólares, también 5% superior al año anterior y a menos de 1% del récord histórico establecido en 2024.
El presidente y director general de USMEF, Dan Halstrom, señaló que, aunque el desempeño del sector continúa siendo sólido, es prioritario que México elimine por completo las restricciones relacionadas con el PRV, al considerar que generan pérdidas millonarias semanales para la industria estadounidense y obligan a los compradores mexicanos a buscar proveedores alternativos.
A principios de junio, México flexibilizó las medidas al autorizar nuevamente las importaciones de vísceras procedentes de estados distintos de Iowa y Texas. Sin embargo, los requisitos para comprobar el origen de los productos y la importancia de Iowa como principal estado productor de cerdo continúan representando un desafío para los exportadores.
En contraste, las exportaciones estadounidenses de carne de res registraron un comportamiento mixto. En mayo se exportaron 91 mil 925 toneladas, una caída de 5% anual, aunque el valor aumentó 2%, hasta 818.1 millones de dólares, impulsado por una mayor demanda en Taiwán, Japón, el sudeste asiático, Centroamérica, Sudamérica y Egipto.
Entre enero y mayo, las exportaciones de carne de res disminuyeron 10% en volumen, con 457 mil 63 toneladas, y 5% en valor, al sumar 3 mil 950 millones de dólares. Sin considerar el mercado chino, la baja en volumen habría sido inferior a 1% y el valor habría crecido 6%.
USMEF destacó que la incertidumbre en China continúa afectando al sector, debido a que varias plantas estadounidenses permanecen sin autorización para exportar, mientras persisten obstáculos técnicos para normalizar el comercio bilateral.




