
Los casos de gripe aviar altamente patógena (HPAI) disminuyeron en Europa durante la primavera de 2026, de acuerdo con el más reciente informe elaborado por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) y el laboratorio de referencia de la Unión Europea.
Entre el 28 de febrero y el 4 de junio se registraron 949 detecciones del virus en 30 países europeos, de las cuales 154 correspondieron a brotes en aves de corral, 32 en aves cautivas y 763 en aves silvestres. Las autoridades sanitarias consideran que la tendencia descendente observada al finalizar el invierno se mantendrá durante el verano.
Aunque el número de brotes en granjas avícolas se mantuvo en niveles similares a los del mismo periodo de 2025, las detecciones en aves silvestres fueron más de tres veces superiores, debido a la intensa circulación del virus entre aves acuáticas migratorias.
Polonia fue el país más afectado al concentrar el 66 por ciento de los brotes en aves de corral, con 102 de los 154 casos registrados en Europa. Además, acumuló cerca del 88 por ciento de las aves sacrificadas para controlar la enfermedad, con más de 5.7 millones de ejemplares, de un total superior a 6.5 millones en el continente.
En mamíferos, los casos permanecieron en niveles bajos. El zorro rojo fue la especie más afectada dentro de la Unión Europea, mientras que en el archipiélago noruego de Svalbard se confirmó la presencia del virus A(H5N5) en un oso polar y una morsa encontrados sin vida.
El informe también destaca la detección, por primera vez en la Unión Europea, del clado G5.5 del virus de influenza aviar de baja patogenicidad A(H9N2). El hallazgo ocurrió en siete granjas de pollos de engorda en Hungría. Debido a que esta variante circula de forma endémica en regiones de África, Oriente Medio y Asia occidental y ha provocado casos esporádicos en humanos, las autoridades europeas recomendaron reforzar la vigilancia epidemiológica.
Respecto a la salud pública, entre finales de febrero y principios de junio se confirmaron 19 casos humanos de gripe aviar en seis países: Bangladesh, Camboya, India, Italia, China y Taiwán. La mayoría de los pacientes había tenido contacto directo con aves de corral o con ambientes contaminados, y no se detectó transmisión sostenida entre personas.
Las autoridades sanitarias europeas mantienen que el riesgo para la población en general continúa siendo bajo, mientras que para quienes trabajan en contacto con aves infectadas o en entornos contaminados el riesgo se considera de bajo a moderado.




