
La amenaza del gusano barrenador del Nuevo Mundo mantiene en alerta a las autoridades de Texas, que han intensificado las acciones para proteger a la población de venados de cola blanca y evitar que el parásito se propague entre la fauna silvestre, poniendo en riesgo una industria cinegética valuada en alrededor de 10 mil millones de dólares.
El estado alberga más de cinco millones de venados de cola blanca, considerados un importante atractivo para cazadores y amantes de la vida silvestre. Sin embargo, esta especie figura entre las más vulnerables a la infestación del gusano barrenador, cuyas larvas se alimentan de tejido vivo y pueden provocar la muerte de los animales afectados.
La veterinaria Gaylon Wilmeth-Burleson, originaria de Dilley, recordó que las generaciones mayores del sur de Texas aún conservan el recuerdo del devastador impacto que tuvo esta plaga antes de ser erradicada de Estados Unidos hace más de seis décadas.
“Mi padre me contaba que cuando era niño prácticamente ya no había venados en esta región debido a las infestaciones del gusano barrenador”, relató la especialista.
La preocupación aumenta porque el brote coincide con la temporada de nacimientos de venados en el sur del estado, periodo que se extiende de mediados de junio hasta finales de julio.
Los cervatillos recién nacidos son especialmente vulnerables, ya que el parásito puede ingresar a través del cordón umbilical, de forma similar a lo que ocurre con los becerros.
“Las larvas penetran por el ombligo de los cervatillos y estos animales difícilmente sobreviven a una infestación, ya que nadie puede brindarles el tratamiento que sí recibe el ganado doméstico”, explicó Wilmeth-Burleson.
Ante este escenario, el Departamento de Parques y Vida Silvestre de Texas hizo un llamado a ganaderos, cazadores y ciudadanos que frecuentan áreas rurales para colaborar en la detección temprana de posibles casos.
El director de la División de Vida Silvestre de la dependencia, Alan Cain, señaló que las cámaras de monitoreo utilizadas para observar fauna representan una herramienta importante para identificar animales con heridas sospechosas.
“Quienes revisan cámaras de vigilancia o permanecen observando venados al atardecer pueden detectar lesiones inusuales. Si encuentran animales con heridas compatibles con el gusano barrenador, es fundamental reportarlo al Departamento de Parques y Vida Silvestre de Texas”, indicó.
Las autoridades mantienen la vigilancia en distintas regiones del estado mientras continúan las medidas para impedir que el parásito se establezca nuevamente en Estados Unidos, debido al riesgo que representa tanto para la fauna silvestre como para la ganadería.




