
La Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) aprobó nuevas directrices internacionales de bioseguridad con el propósito de reforzar la prevención y control de enfermedades infecciosas en el comercio de aves vivas, especialmente la influenza aviar.
Las nuevas disposiciones fueron avaladas durante la 93.ª Sesión General del organismo y contemplan la actualización de diversos estándares sanitarios, además de la incorporación de un capítulo específico enfocado en prácticas de bioseguridad aplicables al traslado y comercialización de animales.
La OMSA destacó que los mercados de aves vivas desempeñan un papel fundamental en el suministro de alimentos y la economía de numerosas regiones del mundo. Sin embargo, también representan espacios con mayor riesgo para la transmisión de enfermedades cuando no se aplican medidas adecuadas de higiene, control y manejo sanitario.
El organismo internacional señaló que la prevención debe comenzar desde las granjas y durante el transporte de los animales, mediante estrategias que reduzcan la presencia de aves infectadas antes de que lleguen a los puntos de venta.
Entre las recomendaciones se encuentran el fortalecimiento de los controles sanitarios, la capacitación de productores y comerciantes, la mejora de la infraestructura de los mercados y la implementación de sistemas permanentes de vigilancia epidemiológica.
La OMSA subrayó que estas acciones buscan disminuir la propagación de enfermedades sin afectar innecesariamente el comercio internacional, al tiempo que contribuyen a proteger la salud animal, la salud pública y la estabilidad económica de las cadenas productivas avícolas.
Las nuevas medidas forman parte del enfoque integral de “Una Sola Salud”, que promueve la colaboración entre los sectores veterinario, sanitario y ambiental para enfrentar los desafíos derivados de las enfermedades de origen animal.




