México y Bruselas relanzan su alianza económica tras más de 25 años

La firma estuvo encabezada por la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, junto a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa. El nuevo pacto incluye un Acuerdo Global Modernizado, un acuerdo comercial interino y mecanismos de coordinación política en materias internacionales.
El entendimiento llega en un escenario marcado por la incertidumbre comercial y las tensiones arancelarias internacionales. Tanto México como la Unión Europea buscan reforzar sus vínculos económicos en un momento en que las medidas proteccionistas impulsadas desde Estados Unidos han generado presión sobre el comercio internacional y las cadenas de suministro.
Entre los principales objetivos del acuerdo figura la eliminación de aranceles para una amplia gama de productos, especialmente en el ámbito agroalimentario, lo que podría abrir nuevas oportunidades para las exportaciones mexicanas hacia el mercado europeo. El nuevo marco también incorpora capítulos relacionados con contratación pública, comercio digital, innovación y cooperación tecnológica, ámbitos que no estaban contemplados en el acuerdo original firmado hace más de dos décadas.
La Unión Europea anunció además inversiones de hasta 5.000 millones de euros a través de la estrategia Global Gateway, orientadas a proyectos de energías limpias, digitalización e industria farmacéutica. Con ello, Bruselas pretende consolidar su presencia económica en América Latina y fortalecer cadenas de valor consideradas estratégicas.
Pese a la relevancia del acuerdo, la dependencia comercial de México respecto a Estados Unidos continúa siendo un factor determinante. Más del 80% de las exportaciones mexicanas se dirigen al mercado estadounidense, lo que limita la capacidad del país para reorientar completamente sus flujos comerciales. En este contexto, el nuevo acercamiento con Europa se interpreta más como una estrategia de diversificación que como un reemplazo de la relación económica norteamericana.
Las políticas comerciales impulsadas durante la administración de Donald Trump, caracterizadas por la imposición de aranceles a distintos socios comerciales, aceleraron la búsqueda de alternativas tanto por parte de México como de la Unión Europea. Para ambos actores, ampliar alianzas económicas se ha convertido en una forma de reducir riesgos ante decisiones unilaterales y de ganar margen de maniobra en un entorno global cada vez más fragmentado.
Antes de entrar plenamente en vigor, el acuerdo deberá superar los procesos de ratificación institucional dentro de la Unión Europea y otras instancias correspondientes. No obstante, algunas de sus disposiciones podrían comenzar a aplicarse de manera provisional mientras avanzan los trámites legislativos.
Actualmente, el intercambio comercial entre México y la Unión Europea supera los 100.000 millones de euros anuales, una cifra que ambas partes aspiran a incrementar mediante el nuevo marco de cooperación. Aun así, el Gobierno mexicano mantiene como eje central de su estrategia económica la relación con Estados Unidos y el acuerdo regional norteamericano, confirmando que su apuesta pasa por ampliar socios comerciales sin alterar el equilibrio existente.
Fuente: republica.com




