La FAO estima un crecimiento del 1,4 % en la producción cárnica mundial y del 1,7 % en las exportaciones durante 2025

La producción mundial de carne está proyectada para alcanzar las 384 millones de toneladas en 2025, lo que representa un incremento del 1,4% con respecto al año anterior, según las últimas previsiones de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
Este crecimiento global estará impulsado principalmente por el sector de la carne de ave que crecerá a un ritmo del 2,9 % debido a los costes bajos de los piensos para alimentación animal y la fuerte demanda por su precio más bajo. Por ello se alcanzaría una producción de 154,4 millones de t.
Frente a esto, la producción mundial de carne de vacuno se reducirá en un 0,4 %, llegando a 78 millones de t. Esto se debe fundamentalmente a censos más bajos en países como Brasil y EE.UU. tras varios años de fuertes niveles de sacrificios.
Otras carnes también contribuirán al crecimiento general: la producción mundial de carne de cerdo se pronostica con un aumento del 1,0% (126,3 millones de toneladas), gracias a la mejora en la productividad y la gestión de los rebaños, aunque los brotes recurrentes de Peste Porcina Africana (PPA) siguen siendo un obstáculo.
La carne de ovino también se prevé con un ligero aumento del 0,2%, compensando los descensos en Oceanía con aumentos en otras regiones.
Respecto al comercio, se pronostica que el mercado mundial de la carne se expandirá un 1,7% en 2025, llegando a 43,0 millones de toneladas. El crecimiento del comercio estará liderado por la carne de vacuno, cuya demanda crecerá en un 3,1 % hasta los 13,4 millones de t, ante la escasez de oferta en algunos países y una gran demanda. Se espera que esta demanda sostenida y la oferta ajustada mantengan los precios internacionales elevados, ya que el Índice de Precios de la Carne de la FAO ha mostrado una tendencia al alza en 2025, con las cotizaciones de carne bovina y ovina alcanzando nuevos máximos históricos.
En cambio, el comercio de carne de ovino se espera que disminuya en un 1,9% quedándose en 1,3 millones de t ante la limitada disponibilidad de suministros exportables en los principales países productores.
Para la carne de cerdo, las ventas crecerán en un 1,5 % hasta los 10,2 millones de t fundamentalmente debido a un mayor ritmo exportador de Brasil que compensará los envíos reducidos de la Unión Europea, particularmente hacia China, tras la imposición de derechos provisionales en septiembre.
En el caso de la carne de aves, subirá un 1,1 % y llegará a 16,7 millones de t ante una gran demanda pero las restricciones por la influenza aviar dificultaron un mayor crecimiento, permitiendo que exportadores más pequeños logren ganar cuota de mercado.




