
El Gobierno de Alemania aprobó una reforma a su legislación de bienestar animal que obliga a los mataderos de mayor tamaño a implementar sistemas de videovigilancia para supervisar el proceso de sacrificio, con el objetivo de reforzar la transparencia y el cumplimiento normativo.
La iniciativa, promovida por el Ministerio Federal de Agricultura, Alimentación y Asuntos Sociales, impactará a más del 90% de los animales sacrificados en el país. La normativa establece que deberán cumplir con esta obligación las instalaciones que procesen más de 1,000 cabezas de ganado bovino o 5,000 cerdos al año. En el caso de aves de corral y conejos, el umbral se fija en 150,000 ejemplares.
Los mataderos de menor escala quedan exentos de manera general, al considerarse que la carga tecnológica y operativa sería desproporcionada. Sin embargo, las autoridades regionales mantienen la facultad de exigir la instalación de cámaras en estos establecimientos si se detectan incumplimientos en materia de bienestar animal.
De acuerdo con el ministro Alois Rainer, la medida busca corregir deficiencias en los sistemas de supervisión y garantizar una mayor rendición de cuentas en la fase final de la cadena productiva. El funcionario subrayó que cualquier práctica indebida deberá ser identificada y sancionada con mayor eficacia.
Con esta reforma, Alemania da un paso adicional en el fortalecimiento de sus estándares de protección animal, apostando por el uso de tecnología como herramienta clave en la vigilancia y control del sector cárnico.




