Australia reabre su mercado a la carne de res estadounidense tras casi dos décadas de restricciones

Australia, uno de los principales productores mundiales de carne de vacuno, levantará las restricciones a las importaciones de carne procedente de Estados Unidos, medida que pone fin a una larga disputa comercial iniciada tras un brote de encefalopatía espongiforme bovina (EEB) en 2003.
La decisión se produce después de años de presión por parte de Washington, especialmente durante la administración del expresidente Donald Trump, que había calificado la restricción como una barrera comercial injusta. De hecho, la Casa Blanca citó esta prohibición como uno de los motivos para imponer aranceles a productos australianos en abril pasado. Tras conocerse la reapertura del mercado, autoridades estadounidenses calificaron el anuncio como un “gran avance comercial que hará grande de nuevo a la agricultura”.
Trump celebró la medida afirmando: “Vamos a vender mucho a Australia porque esto es una prueba innegable e irrefutable de que la carne de res estadounidense es la más segura y mejor del mundo”. Además, advirtió que otros países que aún restringen las importaciones de carne estadounidense “están avisados”.
Por su parte, el gobierno australiano negó que la reapertura esté relacionada con presiones comerciales. Según la ministra de Agricultura, Julie Collins, la decisión responde a una revisión técnica que duró una década, y que concluyó que Estados Unidos ha mejorado significativamente sus medidas de seguridad alimentaria. “Hemos realizado una rigurosa evaluación basada en ciencia y gestión del riesgo, y estamos satisfechos con las garantías de bioseguridad ofrecidas”, afirmó Collins.
Desde el Departamento de Agricultura de EE.UU., la secretaria Brooke Rollins calificó las restricciones como “absurdas” y reiteró la seguridad de los productos cárnicos estadounidenses.
No obstante, desde el sector ganadero australiano consideran que el impacto de la reapertura en el mercado local será mínimo. Will Evans, director ejecutivo de Cattle Australia, señaló que la carne australiana sigue siendo competitiva: “Nuestro producto es actualmente 50 centavos más barato que el estadounidense. Es poco probable que esto altere el mercado interno”. Además, opinó que los exportadores estadounidenses seguirán priorizando mercados de mayor valor como Japón, Corea del Sur y China.




