El sector cárnico peruano denuncia que las proteínas de origen animal estarán fuera de los menús escolares hasta agosto

La Mesa de Concertación de Empresas Fabricantes de Productos Cárnicos de Perú ha lanzado una alerta sectorial ante lo que considera una “postergación injustificada” en la diversificación de la dieta proteica del Programa de Alimentación Escolar (PAE). Según el gremio, la actual administración ha decidido aplazar hasta agosto de 2026 —fecha que coincide con el final del gobierno de transición— la incorporación de proteínas de origen animal distintas al pescado o la leche.
Esta decisión, según la asociación, dejaría a 4,2 millones de escolares sin acceso a una alimentación equilibrada y basada en criterios técnicos de nutrición. Desde el punto de vista industrial y de salud pública, el sector sostiene que no existe una voluntad política real para integrar productos cárnicos en las raciones estatales y califica de “inaceptable” que se priorice la minimización de riesgos políticos frente a la eficiencia nutricional y el impulso a la industria nacional.
Uno de los puntos más críticos de la denuncia se centra en el incumplimiento de los procesos de homologación. La Mesa de Fabricantes cuestiona la vigencia técnica de los insumos actualmente licitados y asegura que productos como la leche, las conservas de pescado y el arroz fortificado carecen de fichas técnicas vigentes aprobadas por Perú Compras. A su juicio, esta situación pone de manifiesto una falta de rigor normativo en la selección de proveedores y productos, en detrimento de la transparencia que debe regir el sistema de compras públicas.
Más allá del impacto nutricional en los beneficiarios del programa, el gremio advierte de las consecuencias socioeconómicas de esta exclusión. La ausencia de productos cárnicos en el PAE comprometería la sostenibilidad operativa de las plantas procesadoras y pondría en riesgo los empleos de más de 800 familias vinculadas directamente a la cadena de valor de la industria cárnica.




