
Joesley Batista, uno de los principales accionistas del holding empresarial J&F —propietario, entre otras compañías, de la cárnica JBS—, ha viajado a Caracas con el objetivo de actuar como mediador en medio de la crisis desatada entre Venezuela y Estados Unidos. En este contexto, se reunió con el presidente venezolano, Nicolás Maduro, para transmitirle la postura del presidente estadounidense, Donald Trump, quien habría solicitado su renuncia con el fin de propiciar una transición pacífica y evitar un eventual conflicto militar.
Batista habría actuado a título personal, ya que, según fuentes de J&F, no representa a ningún gobierno. No obstante, mantiene importantes intereses empresariales en Estados Unidos, donde es propietario de grandes compañías como JBS USA o Pilgrim’s Pride. Además, el grupo cotiza en la Bolsa de Nueva York y realizó donaciones a la campaña presidencial de Donald Trump.
En el caso de Venezuela, JBS ha mantenido en el pasado contratos para el suministro de carne al Gobierno venezolano.




