La SRA considera que 2025 fue un año de transición hacia una mayor apertura y valorización de la carne argentina

Buenos Aires.– La Sociedad Rural Argentina (SRA) destacó que 2025 fue un año de transición hacia un esquema de mayor apertura, competitividad y valorización de la carne bovina nacional. En su informe anual sobre el desempeño del sector y las perspectivas para 2026, la entidad señaló que el país logró reposicionarse en los mercados internacionales de mayor valor, impulsado por la mejora de precios globales y la liberalización del comercio.
El contexto internacional estuvo marcado por tensiones comerciales y una recuperación gradual de los precios. La guerra arancelaria promovida por Estados Unidos generó nuevas oportunidades para Argentina, mientras que China, aunque con menor ritmo de crecimiento, mantuvo su papel como principal comprador. Los precios internacionales de la carne bovina registraron una suba interanual del 25%, con un valor FOB promedio de 4.500 dólares por tonelada, el más alto en más de tres décadas.
A nivel interno, la producción se mantuvo estable pese a la reducción del stock bovino, con mejoras en el peso de faena y la eficiencia reproductiva. El sector mostró resultados económicos positivos en todos los modelos productivos, con márgenes superiores a los promedios históricos, y un incremento del 7% en el consumo interno, favorecido por la recuperación del salario real y la normalización del mercado.
En cuanto al comercio exterior, las exportaciones cayeron un 12% en volumen pero aumentaron un 24% en valor, alcanzando un récord histórico en agosto de 381 millones de dólares. Las ventas de carne fresca, destinadas a mercados de alto valor como la Unión Europea, Israel y Estados Unidos, crecieron un 7%. China, Alemania y Estados Unidos se mantuvieron entre los principales destinos.
La SRA destacó que las medidas adoptadas durante 2024 y 2025 —como la reducción de derechos de exportación, la apertura de nuevos mercados y la eliminación del peso mínimo de faena— generaron un entorno más previsible y competitivo para la cadena cárnica. El crédito al sector también mostró un fuerte crecimiento, duplicando los niveles de 2024.
De cara a 2026, la entidad plantea como desafío consolidar la competitividad externa, recomponer el stock ganadero y avanzar en la trazabilidad electrónica, la formalización de los mercados y la diversificación productiva hacia carnes de cerdo y ave.
“La cadena de ganados y carnes cierra 2025 con precios y márgenes en alza, una producción estabilizada y un comercio exterior orientado a segmentos de mayor valor”, señaló la SRA, al tiempo que subrayó que el nuevo ciclo deberá sostener la inversión, el empleo y la expansión de la actividad económica.




