‘Rechaza’ R-CALF USA ingerencia de OMC sobre Congreso estadounidense.
Exigen etiquetado obligatorio del país de origen de la carne.

Disposición afectaría a productores y exportadores tanto de México como de Canadá.
“La Organización Mundial del Comercio (OMC) no debería disuadir al Congreso de restaurar el etiquetado obligatorio del país de origen, conocido como ley MCOOL”, afirmó Bill Bullard
El director ejecutivo de R-CALF USA, la organización de ganaderos más grande del país, señaló que “la OMC es un cuerpo no electo sin autoridad para dictar la ley de los Estados Unidos”.
Y agregó que “Estados Unidos no debe renunciar a su soberanía o transparencia en el etiquetado de alimentos a los burócratas del comercio mundial”.
El líder ganadero estadounidense manifestó que “los funcionarios no electos en Ginebra no deberían decidir lo que los consumidores estadounidenses pueden saber sobre sus alimentos”.
“MCOOL se trata de honestidad, no de juegos de comercio. El Congreso responde al pueblo estadounidense, no a la OMC”, apuntó.
En el pasado, hace más de diez años, se aplicó la Ley Cool, etiquetado de origen de la carne, por parte de Estados Unidos.
Pero la Organización Mundial del Comercio determinó que era discriminatoria y un obstáculo al comercio internacional.
Desde hace unos meses, los ganaderos han ‘cabildeado’ ante los congresistas estadounidenses la aplicación del etiquetado de origen de la carne.
Ahora con la crisis del gusano barrenador del ganado (GBG) en centroamérica y parte de México, los productores registran un rebaño reducido y altos precios de la carne al consumidor, se ha intensificado este ‘lobby’ de la Ley MCOOL ante el Congreso.
Bullard expresó que “el propio órgano de apelación de la OMC ni siquiera ha funcionado en años. Los Estados Unidos se han negado a volver a nombrar miembros en las últimas tres administraciones porque el cuerpo extralimitó su autoridad”.
Y cuestionó “por qué el Congreso debería inclinarse ante un sistema roto”.
El director ejecutivo de R-CALF USA recordó que “en 2015, la OMC dictaminó que la ley estadounidense MCOOL era “injusta” para Canadá y México y los autorizó a llegar a los Estados Unidos con 1 mil millones de dólares en aranceles de represalia”.
“En lugar de mantenerse firmes, el Congreso cedió, se puso del lado de la OMC y grupos de lobby de los empacadores de carne (packers) como la NCBA y la USMEF, y derogó MCOOL”, subrayó.
“Seguro, los EE.UU. evitaron 1 mil millones de dólares en aranceles. Pero cuánto le ha costado no COOL a los productores de ganado estadounidenses desde entonces”, preguntó Bullard.
Y resaltó que “mientras tanto, el representante de comercio de los Estados Unidos encontró que el Órgano de Apelación de la OMC “inventó” las normas y violó sus propias reglas en fallos contra los Estados Unidos, incluso en COOL”.
Bill Bullard reveló que “Canadá tiene su propio programa de etiquetado del país de origen. México no ha sido un socio comercial confiable y sigue enfrentando crisis de salud ganadera como el nuevo brote mundial de gusanos”.
“Sin embargo, la OMC dice que los Estados Unidos no pueden etiquetar su propia carne”, cuestionó.
Para Bullard, la ley “MCOOL faculta a los consumidores para elegir carne de vacuno estadounidense si quieren o carne importada más barata si lo prefieren”.
Y destacó que “la OMC no debería tener voz en esa decisión. Así es como se ven la libertad y los mercados justos”.
“Es hora de que el Congreso se mantenga firme. La OMC no habla por los ganaderos, agricultores o consumidores de Estados Unidos”, concluyó.
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