Pecuaria

Gusano barrenador y crisis ganadera disparan 56% el precio de la carne en dos años

El Consejo Mexicano de la Carne (Comecarne) aseguró que el precio del bistec acumuló un incremento del 56 por ciento en los últimos dos años, debido al problema del gusano barrenador y la crisis ganadera en Estados Unidos.

El kilogramo de bistec de res pasó de costar 159 pesos a los mexicanos en 2024 a 248 pesos en 2026, reveló Ernesto Salazar, gerente de Estudios Económicos de Comecarne.

El mayor salto del precio se dio en 2025, cuando incrementó un 38 por ciento, lo cual “efectivamente está bien relacionado con la presencia del gusano barrenador”, detalló el economista.

Además, se prevé un aumento del 6 por ciento del precio al consumidor de la carne de res para el año 2027. Esta cifra se ubicará por encima de la inflación, que no cerrará más allá del 4 por ciento al cierre de año.

El impacto sanitario: sobrecostos operativos y logísticos

El especialista agregó que la crisis sanitaria derivada del gusano barrenador obligó a implementar un estricto sistema de inspección en cada etapa del traslado de los bovinos en México.

Los operativos para frenar la plaga iniciaban en las ganaderías de crianza hasta los centros de sacrificio, lo cual incrementó de forma directa los costos operativos y logísticos, expresó el encargado de los números en Comecarne.

Los productores que no lograron colocar a sus animales en el mercado internacional se vieron obligados a retenerlos, asumiendo costos adicionales de alimentación, mano de obra y medicamentos.

Criadores y vendedores de ganado del distrito de Etla en Oaxaca, cuidan de sus animales ante la presencia de gusano barrenador | Foto: Carolina Jiménez Mariscal / Cuartoscuro  

“El ganadero tiene que recuperar esos costos y lo está recuperando a través de la venta del animal que va a sacrificio”, destacó Ernesto Salazar.

En el eslabón primario, el precio del bistec para el productor pasó de 138 pesos por kilo en 2024 a 172 pesos en 2025, un incremento del 24 por ciento. Aunque en el acumulado de enero a septiembre de 2026 registró una baja del 2 por ciento, ubicándose en 167 pesos, esta reducción no llegó al consumidor final.

Inseguridad y salarios impiden que el precio baje al consumidor

Los costos intermedios de la cadena cárnica en México impiden que las bajas en el precio de producción lleguen al consumidor final, expuso Macarena Hernández, directora general de Comecarne.

Las plantas productivas enfrentan gastos en energéticos, tecnificación, vigilancia, personal y salarios competitivos que se suman al costo de origen.

“Tenemos reportes de que las primas se han incrementado, también los robos y la inseguridad carretera. Es de conocimiento general que sí hay una afectación y que al final las empresas tienen que garantizar precios y aguantar”, explicó Hernández.

Los empresarios “no pueden estar subiendo los precios por todas estas circunstancias, tienen que cuidarlos y cuando toman la decisión de hacer un incremento de precios tiene que estar muy bien analizada porque ya también tienen sus mercados”.

El aumento del salario mínimo es “uno de los principales elementos que influyó en el incremento de los precios en planta”, detalló el gerente de Estudios Económicos. A esto se suma el factor de la inseguridad, ya que “el pago de primas por vigilancia” encarece el traslado de mercancías y las empresas terminan absorbiendo estos costos.

Pequeños ganaderos de la región cercana a la Reserva El Ocote expresan una creciente preocupación ante la baja en los precios del ganado vivo | Foto: Isabel Mateos Hinojosa / Cuartoscuro  

Exportaciones a Estados Unidos presionan el mercado interno

El siguiente factor que sigue ponderando los precios de la carne de res, “no solamente en México, sino también a nivel internacional es la disponibilidad cárnica de res en Estados Unidos”, señaló Macarena Hernández.

Estados Unidos “ha transitado los últimos tres años por problemas en su hato ganadero que disminuyó”, por lo cual se incrementó el precio de la carne en ese mercado. Para frenar la espiral inflacionaria, el país vecino tuvo que recurrir a importaciones de otros países, incluido Brasil.

México fue beneficiado por los altos precios en Estados Unidos, lo cual se ve reflejado en las estadísticas de exportación, detalló el economista del Comecarne. Sin embargo, el alto consumo de carne en el mercado estadounidense está inyectando presión a los precios locales en México, aun cuando la comercialización se realice de manera interna.

Tras casi dos años de cierre comercial por el gusano barrenador, la reapertura no se da en las mismas condiciones. Ahora se realiza mediante inspecciones exhaustivas en ciertas zonas para evitar que la enfermedad continúe su curso y se mantenga bajo control.

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