Michoacán retoma las exportaciones de aguacate tras alcanzar un acuerdo

El conflicto se agravó ante la amenaza del gusano barrenador, después de que 52 toneladas de aguacate fueran destruidas en Michoacán por el riesgo de presencia del parásito. López ha negado que exista una plaga en las plantaciones y ha asegurado que los cultivos están sometidos a una vigilancia exhaustiva.
La alerta surgió después de que la Secretaría de Agricultura detectara cargamentos de aguacate que transitaban por rutas no autorizadas, una práctica que los productores michoacanos denuncian por su impacto en el aumento de la oferta y la consiguiente presión sobre los precios. La dependencia ha autorizado seis rutas de inspección itinerante para interceptar mercancías que circulen por caminos secundarios o brechas. En estos controles se detectaron dos cargamentos con presencia de la plaga el pasado 28 de octubre: uno fue devuelto a su origen y el otro, destruido para evitar la propagación del patógeno.
Sheinbaum ha atribuido el descenso de los precios al aumento de la producción en otros países, que ha incrementado la oferta en los mercados internacionales. “Estamos trabajando con los productores, cortadores, y los agroexportadores y también con Estados Unidos para que siempre se garantice la exportación y el precio del aguacate”, ha señalado.
Además, el Ejecutivo mexicano prepara dos certificaciones para reforzar las garantías sobre el producto. La primera, actualmente en fase piloto, permitirá acreditar que todos los trabajadores que intervienen en la producción de los aguacates destinados a la exportación están inscritos en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), con especial atención a los jornaleros.
La segunda certificación garantizará que la fruta procede de parcelas que no han contribuido a la deforestación. La secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena, ha informado de que se han identificado 5.000 parcelas en Michoacán que incumplen este requisito y que permanecen bajo vigilancia.




