Llega a Las Cruces el gusano barrenador

Autoridades agrícolas de Nuevo México anunciaron el martes dos casos más confirmados de gusano barrenador del Nuevo Mundo y una nueva zona infestada en Las Cruces.
Los dos casos en el condado de Doña Ana corresponden a una oveja en el campus de la Universidad Estatal de Nuevo México (NMSU) y a una vaca en un sitio fuera del campus. Se suman a los cuatro casos confirmados la semana pasada en los condados de Otero y Grant.
Con los nuevos casos de Las Cruces, funcionarios estatales y federales dijeron que ampliarán la vigilancia y la colocación de trampas para moscas en el campus de NMSU, y que establecerán una zona infestada de 12.4 millas (20 kilómetros) en el área.
“La detección temprana es crucial para contener el gusano barrenador del Nuevo Mundo y proteger la salud animal”, dijo en un comunicado la veterinaria estatal, doctora Samantha Holeck, de la Junta de Ganado de Nuevo México. “Alentamos a la comunidad del campus a conocer las señales de alerta y a reportar de inmediato heridas o infestaciones sospechosas”.
Los residentes pueden consultar el mapa vigente de zonas infestadas en ScrewwormNM.org para saber si sus propiedades están incluidas. Los animales que se encuentren dentro de zonas infestadas deben ser inspeccionados en un plazo de cinco días a partir de cualquier movimiento.
“Proteger la salud animal requiere conciencia y acción de todos nosotros”, dijo en un comunicado el secretario de Agricultura de Nuevo México, Jeff Witte. “Con casos ya confirmados en el condado de Doña Ana, alentamos a la comunidad de NMSU y a los residentes de los alrededores a mantenerse alertas, reconocer las señales de alerta y reportar sus inquietudes con rapidez”.
El hallazgo el año pasado de la reaparición del gusano barrenador ha generado una preocupación generalizada en la industria ganadera de buena parte de México, así como de Nuevo México, Texas y Arizona.
El gusano barrenador del Nuevo Mundo, una larva cuyo nombre alude a su costumbre de alimentarse de tejido vivo, puede causar lesiones graves y la muerte, sobre todo en animales y, en raras ocasiones, en humanos. Entre las señales de alerta están las heridas que no sanan o empeoran, las larvas dentro de las heridas y otros signos inusuales en las lesiones, como secreción e irritación.
Fuente: El Diario




