USDA advierte que El Niño amenaza naranjas, uvas y mangos de Brasil en 2026/27

El informe del USDA señala que las altas temperaturas tienden a acelerar el crecimiento de las plantas a costa de reducir el tamaño de los frutos y perturbar las fases de floración. Esta merma cualitativa y cuantitativa reduce la disponibilidad de alimentos, incrementa los precios y debilita los márgenes operativos de los productores.
En el sudeste del país, el calor excesivo y el déficit hídrico representan un peligro crítico para el sector citrícola durante la floración, ya que provocan la caída de frutos tiernos y reducen el volumen final cosechable de naranjas. En el sur, las lluvias torrenciales y la alta humedad demoran las cosechas en plantaciones de manzanas y uvas, e incrementan la pudrición y las enfermedades fúngicas.
En el nordeste, aunque el ambiente seco puede beneficiar cultivos irrigados como el melón y la sandía, la sequía prolongada compromete las reservas hídricas. A su vez, el calor extremo frena el desarrollo de mangos, papayas y uvas, afectando tanto los estándares de calidad necesarios para su colocación en mercados internacionales como el equilibrio de la oferta interna.




