Moscas estériles: ¿cómo distinguirlas de las comunes y cómo combaten al gusano barrenador?

No son simples moscas, las moscas estériles son ahora forman parte de una estrategia sanitaria empleada para el combate y prevención del gusano barrenador del ganado, una enfermedad que sufren las vacas, mascotas y hasta humanos pueden correr el riesgo de verse afectados por la larva de la mosca Cochliomyia hominivorax.
Seguramente te preguntas qué tienen de especial estas moscas, y es que a diferencia de las moscas comunes que podemos encontrar en los hogares o las calles de la ciudad, las moscas estériles se crian en sitios especializados y pasan por un proceso en el que los machos se esterilizan con radiación antes de liberarse al medio ambiente, con el objetivo de que la población de moscas que pueden generar la plaga crezca a desmedida.

Entre las principales dudas de la población se encuentra cómo poder distinguir a una mosca estéril de una común, sin embargo, visiblemente no tienen características que las diferencien, pues físicamente son exactamente igual que las de su especie, por lo que solo expertos pueden identificarlas a través de métodos especializados como marcaje durante la producción o análisis personal hecho por el personal correspondiente.
Las moscas que propagan el gusano barrenador son exactamente las mismas moscas estériles, sin la capacidad de seguir reproduciéndosem pues cuando una mosca hembra es fértil busca animales con heridas abiertas o tejidos expuestos para depositar sus huevos, donde estos eclosionarán y las larvas penetrarán las heridas de las que van a alimentarse, provocando para los animales o personas que se generen infecciones, daños serios en la salud y hasta la muerte.

Para aplicar la técnica de la mosca estéril lo que se hace es colocar grandes cantidades de machos estériles en zonas que son afectadas, pues las probabilidades de que las hembras se apareen con ellos son altas, sin embargo, estos no podrán reproducir descendencia, dando como resultado la disminución de larvas a través de las generaciones para reducir o eliminar por completo la plaga.
No se trata de un método nuevo, ni de una plaga nueva, esto existe desde hace décadas y se utiliza esta medida como método de control biológico en poblaciones de insectos que pueden ser dañinos, pero sin recurrir necesariamente al uso de productor químicos para su combate, a la vez que se protege el ganado y el medio ambiente.
Para que la estrategia funcione, es necesario liberar millones de moscas estériles de manera constante y mantener vigilancia epidemiológica para detectar posibles casos del gusano barrenador. También es fundamental que productores ganaderos reporten heridas sospechosas en animales y eviten movilizar ejemplares infectados.

La mosca estéril no representa un riesgo para las personas ni para los animales, no transmite ninguna enfermedad ni puede reproducirse ya, por lo que su presencia es solo el resultado de un esfuerzo de la ciencia para interrumpir el ciclo de vida del gusano barrenador con la intención de proteger el ganado, los intereses económicos que conlleva el cuidado de ganado, así como la salud no solo de estos sino también de otros animales y humanos que comparten el entorno.




