El rescate de la abeja Xunán kab

La meliponicultura, en los sistemas de producción comunitaria, constituye una alternativa sustentable que integra beneficios alimentarios, ecológicos, económicos y culturales. Además, fortalece una práctica de origen prehispánico estrechamente vinculada con las comunidades mayas que contribuye a la conservación de las abejas nativas y los servicios de polinización que proporcionan.

Fotografía: Miel de melipona huechen balam
El Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), en colaboración con la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR), ha desarrollado con éxito varios proyectos de transferencia de tecnología y conocimiento enfocados principalmente a capacitaciones, intercambio de experiencias y eventos demostrativos. Entre ellos destaca el proyecto de Abejas nativas con potencial porductivo en sistemas agroforestales, cuya finalidad es capacitar a grupos de productores en el manejo de abejas sin aguijón y establecer meliponarios comunitarios (unidades destinadas a la cría de estas abejas y a la producción de miel) en áreas colindantes con sistemas de producción agroforestal.

Fotografía: Capacitación, Nolo
Los meliponarios están conformados principalmente por colonias de Xunán kab (Melipona beecheii), la especie de abeja sin aguijón más usada y de importancia cultural en el sureste de México. Sin embargo, también incluyen, en menor proporción, especies como Nannotrigona perilampoides, Scaptotrigona pectoralis y Fraiseomelitta nigra, debido a que la diversidad de abejas permite polinizar una mayor variedad de plantas.

Fotografía: Construcción de la palapa que será el meliponario
Los meliponarios ofrecen un triple beneficio para las comunidades:
- Alimentación y salud: La miel producida puede destinarse al consumo comunitario, contribuyendo tanto a la nutrición como al aprovechamiento de sus propiedades medicinales.
- Ecológico: Las colonias proporcionan servicios de polinización a la vegetación asociada tanto a los sistemas agroforestales como a las áreas naturales colindantes.
- Económico: El manejo de las colonias, la miel y otros productos derivados de la meliponicultura podrían llegar a comercializarse y constituir una fuente complementaria de ingresos. En algunos casos, se plantea incluso usar el meliponario como parte integral de un circuito de turismo comunitario.
En conjunto, estos elementos convierten a estas iniciativas en proyectos integrales con múltiples impactos positivos para las comunidades y el ambiente.

Fotografía: Intercambio de experiencias entre beneficiarios del proyecto y un grupo de meliponicultores
Mayor información:
Campo Experimental Edzná
Dr. Rubén Guillermo Medina Hernández
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