
El Gobierno de Estados Unidos anunció que no respaldará la renovación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC o USMCA) en su formato actual, aunque el acuerdo comercial continuará vigente mientras los tres países mantienen las negociaciones para revisar sus términos.
El anuncio fue realizado por el representante comercial de Estados Unidos (USTR), Jamieson Greer, al término de una reunión trilateral con autoridades de México y Canadá.
“Estados Unidos no acordó renovar el USMCA en su forma actual. En consecuencia, el USMCA no se renueva”, declaró Greer, al señalar que Washington buscará corregir aspectos del tratado que considera insuficientes, además de atender sus preocupaciones sobre el déficit comercial con ambos socios.
Pese a esta postura, el T-MEC sigue en vigor hasta 2036 y las reglas comerciales, preferencias arancelarias y condiciones de acceso a los mercados permanecen sin cambios mientras continúan las conversaciones entre las tres naciones.
El sector agroalimentario es uno de los más atentos al desarrollo de las negociaciones debido a la estrecha integración de las cadenas de suministro en América del Norte. Canadá mantiene un importante flujo de exportaciones de granos, oleaginosas, productos pecuarios y alimentos hacia Estados Unidos y México, mientras que los productores estadounidenses dependen ampliamente del comercio regional.
El Consejo Nacional de Productores de Cerdo de Estados Unidos (NPPC) destacó la importancia de preservar un comercio estable con México y Canadá, destinos que concentran cerca de una tercera parte de las exportaciones de carne de cerdo del país. De acuerdo con la organización, cada cerdo comercializado genera un valor agregado de 66 dólares y la actividad exportadora sostiene más de 155 mil empleos. En 2025, México fue el principal mercado para la carne de cerdo estadounidense, mientras que Canadá ocupó el cuarto lugar.
Estados Unidos confirmó que este mismo mes retomará las negociaciones con México, mientras que el diálogo con Canadá también continuará. El resultado de estas conversaciones será seguido de cerca por gobiernos y productores, debido a su impacto en el comercio y la competitividad de la región.




