Industria cárnica de EE. UU. pide mantener intacto el T-MEC para fortalecer el comercio regional

La industria cárnica de Estados Unidos solicitó al Congreso preservar y renovar el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC o USMCA) por un nuevo periodo de 16 años, argumentando que el acuerdo es fundamental para la competitividad y estabilidad del sector agroalimentario de América del Norte.
La petición fue presentada por el Meat Institute ante el Comité de Agricultura de la Cámara de Representantes, donde su director sénior de Asuntos Internacionales, Michael Schumpp, expresó el rechazo de la industria a una posible renegociación del tratado.
De acuerdo con cifras expuestas por la organización, la industria estadounidense de carne y aves genera más de 57 mil millones de dólares en valor agregado y sostiene cerca de 584 mil empleos directos. Considerando toda la cadena de suministro, el sector impulsa más de 3.2 millones de puestos de trabajo y una actividad económica superior a los 900 mil millones de dólares.
El organismo destacó que las exportaciones de carne y productos avícolas alcanzaron los 23 mil millones de dólares durante 2025, de los cuales aproximadamente 8 mil millones tuvieron como destino México y Canadá, principales socios comerciales de Estados Unidos en la región.
México se mantiene como el mercado más importante para las exportaciones estadounidenses de carne de cerdo y productos avícolas, además de representar un destino estratégico para la carne de res. Por su parte, Canadá continúa siendo un socio clave en el intercambio de productos cárnicos procesados y ganado en pie.
Según el Meat Institute, la integración comercial generada por el T-MEC permite movilizar anualmente más de 16 mil millones de dólares en comercio transfronterizo de ganado y productos cárnicos, fortaleciendo la capacidad de abastecimiento y procesamiento de los tres países.
Durante su intervención, Schumpp advirtió que una eventual reapertura o debilitamiento del acuerdo podría afectar la competitividad de los productores norteamericanos frente a competidores globales como la Unión Europea, Brasil y China.
Asimismo, destacó que las disposiciones sanitarias, fitosanitarias y técnicas incluidas en el tratado brindan certidumbre a la industria, reducen conflictos comerciales y facilitan el intercambio seguro de productos agropecuarios.
La organización también subrayó la importancia estratégica del T-MEC para la seguridad alimentaria regional y pidió que cualquier diferencia comercial sea atendida mediante los mecanismos de consulta ya contemplados en el acuerdo, evitando una renegociación formal que genere incertidumbre en los mercados.
Para el sector cárnico estadounidense, la continuidad del tratado es considerada una herramienta clave para mantener la integración productiva de América del Norte y garantizar la competitividad de la industria en los próximos años.




