Gusano barrenador se acerca a la frontera con EE.UU. y enciende alertas en la ganadería norteamericana

El gusano barrenador del Nuevo Mundo (Cochliomyia hominivorax) fue detectado en un cordero de seis meses en el estado de Coahuila, a tan solo 50 kilómetros de la frontera entre México y Estados Unidos, informó el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA). Se trata del punto más cercano que ha alcanzado la plaga desde que comenzó el actual brote, lo que incrementa la preocupación de las autoridades sanitarias y del sector ganadero estadounidense.
De acuerdo con datos del USDA, hasta el 25 de mayo se habían registrado cerca de 2 mil casos activos en México, varios de ellos ubicados a menos de 160 kilómetros de la frontera con Texas. Ante este escenario, México y Estados Unidos han intensificado las acciones de control mediante la liberación de más de 100 mil moscas estériles macho por semana en las zonas afectadas, cifra que podría aumentar a 500 mil en el corto plazo.
Como parte de la estrategia para contener la amenaza, el Servicio de Investigación Agrícola (ARS) del USDA puso en operación el Laboratorio de Investigación de Insectos del Ganado Knipling-Bushland, ubicado en Kerrville, Texas. El complejo cuenta con tecnología especializada para desarrollar métodos de combate contra moscas invasoras, garrapatas y otras plagas que afectan a la producción pecuaria.
Pese a los esfuerzos binacionales, expertos consideran que la llegada del parásito a territorio estadounidense podría ser difícil de evitar. Samantha Holeck, veterinaria jefe del New Mexico Livestock Board, advirtió que mantener al gusano barrenador fuera de Estados Unidos representa un reto cada vez mayor. Sin embargo, especialistas confían en que, en caso de una incursión, la plaga pueda ser erradicada mediante los programas de control ya establecidos.
El avance del gusano barrenador llevó al Gobierno estadounidense a suspender temporalmente las importaciones de ganado vivo procedente de México, una medida que añade presión a la disponibilidad de ganado y a los precios de la carne en el mercado norteamericano.
Las autoridades estadounidenses mantienen protocolos de vigilancia, cuarentena y notificación obligatoria para detectar oportunamente nuevos casos. No obstante, aclararon que no existen riesgos para la inocuidad de los productos cárnicos destinados al consumo humano.
Especialistas alertan que, de no contenerse, la infestación podría afectar a diversas especies ganaderas e incluso a animales domésticos, generando importantes repercusiones económicas y sanitarias para la región.




