
Filipinas anunció el levantamiento de la prohibición temporal que mantenía sobre las importaciones de productos porcinos procedentes de España, una decisión que representa un importante avance para el sector cárnico español en el mercado asiático.
La medida fue formalizada mediante la Circular Departamental número 22 de 2026 del Ministerio de Agricultura de Filipinas, con lo que quedan sin efecto las restricciones impuestas en 2025 a raíz de la amenaza de la Peste Porcina Africana.
En ese momento, la Orden de Memorando número 75 suspendió las importaciones de carne de cerdo, pieles y proteínas animales procesadas de origen español como medida preventiva para evitar la introducción de la enfermedad en el archipiélago.
Tras un proceso de evaluación técnica, el Bureau of Animal Industry concluyó que España cuenta con un sistema eficaz de vigilancia veterinaria y con mecanismos adecuados de control y mitigación, lo que reduce significativamente el riesgo sanitario asociado a estas importaciones.
El elemento central de este acuerdo es la aceptación del principio de regionalización sanitaria, que permite distinguir entre zonas libres de la enfermedad y aquellas bajo vigilancia o restricción. Bajo este esquema, solo podrán exportarse productos procedentes de regiones oficialmente consideradas seguras.
Los servicios veterinarios de ambos países acordaron las condiciones específicas para las exportaciones bajo este modelo, fortaleciendo así la confianza mutua en materia de sanidad animal.
La nueva disposición entró en vigor de manera inmediata tras su firma, el pasado 7 de mayo de 2026, por el secretario de Agricultura de Filipinas, Francisco P. Tiu Laurel Jr..
Con esta decisión, España recupera el acceso a un mercado estratégico para sus exportaciones porcinas y podrá reanudar el envío de carne de cerdo y otros productos derivados al mercado filipino.




