Pecuaria

EE.UU. abre investigación antimonopolio contra gigantes cárnicos por concentración del mercado

El Gobierno de Estados Unidos anunció el inicio formal de una investigación antimonopolio en el sector de la carne de vacuno, enfocada en las principales procesadoras: JBS, Cargill, Tyson Foods y National Beef, que en conjunto concentran alrededor del 85% de la capacidad de procesamiento en el país.

El anuncio fue realizado en Washington por el fiscal general interino Todd Blanche y la secretaria de Agricultura Brooke Rollins, en cumplimiento de una directriz del presidente Donald Trump para revisar posibles prácticas anticompetitivas en la industria.

De acuerdo con las autoridades, el nivel de concentración actual contrasta con el registrado en 1977, cuando estas empresas controlaban apenas el 25% del mercado. La reducción en el número de plantas procesadoras y el dominio de pocos actores han encendido alertas sobre posibles distorsiones en los precios y en las condiciones de competencia.

El Departamento de Justicia también amplía sus indagatorias a los mercados de pollo, cerdo y pavo. Según Blanche, el intercambio de información sensible entre compañías habría influido en el aumento de precios en estas proteínas, y adelantó que en los próximos días podría concretarse un acuerdo relevante en estos sectores.

Como parte de la estrategia, el gobierno fortaleció su programa de denuncias internas, ofreciendo incentivos de entre el 15% y el 30% de las multas —cuando superen el millón de dólares— a quienes aporten información clave. Además, no se descarta que las investigaciones avancen de forma paralela en los ámbitos civil y penal.

Por su parte, Rollins advirtió que el hato bovino estadounidense atraviesa uno de sus niveles más bajos desde la década de 1950, con cerca de 86.2 millones de cabezas. Factores como la sequía, los incendios y la volatilidad del mercado han incidido en esta caída, aunque subrayó que la alta concentración industrial limita las opciones de comercialización para los productores.

“La consolidación reduce el poder de negociación de los ganaderos y puede concentrar el control de precios”, afirmó.

Las autoridades también señalaron que esta estructura incrementa la vulnerabilidad de la cadena de suministro, ya que eventos como incendios o ciberataques en plantas procesadoras pueden generar impactos a nivel nacional. En este contexto, el abastecimiento de alimentos fue definido como un tema de seguridad nacional.

De manera paralela, el gobierno impulsa apoyos para pequeñas y medianas plantas procesadoras y ajustes en los sistemas de inspección, con el objetivo de fomentar mayor competencia. Aunque se prevé que estas medidas puedan incidir en una reducción de precios al consumidor durante 2026, las autoridades reconocen que el entorno sigue siendo complejo.

Finalmente, Blanche indicó que no existe un plazo definido para concluir la investigación, aunque aseguró que el proceso avanza con prioridad y enfoque estratégico.

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