Sustituyen cultivo de alfalfa, trigo y algodón por cartamo

Debido a los bajos precios en los mercados internacionales del trigo, alfalfa y algodón, agricultores del Valle de Mexicali han apostado al cártamo como opción a la reconversión de cultivos para la operación de una planta de aceite comestible.
El presidente del grupo Producción y Progreso de Baja California, Ricardo Muñoz Silva, informó que la reconversión ha iniciado con la siembra de una parcela de 15 hectáreas, en la que el agricultor está poniendo la tierra y el equipo y el Inifap con la asesoría técnica.
Expuso que ya se ha sembrado cártamo en el Valle de Mexicali, pero hoy se trata de nuevas variedades, por lo que están solicitando el apoyo técnico.
La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural de Baja California (SADER BC) también está apoyando este proyecto con la aportación de la semilla, así como del fertilizante.
Mencionó que uno de los motivos para decidir sembrar cártamo son los bajos precios del trigo y el algodón, además de la alfalfa, que ya no les resulta redituable.
Con el cártamo pretenden ahorrar agua, procesar la semilla para hacer aceite, ya que en México se importa el 92% de las oleaginosas para producir aceite.
Al momento se han sembrado 15 hectáreas de cártamo para demostrar que este cultivo es redituable, más cuando se transforma en aceite comestible, pero es mejor ver lo que sucede en la realidad y no solo en los números, por lo que están esperando el compromiso de la gobernadora Marina del Pilar Avila Olmeda de proporcionar los recursos para la adquisición de un módulo para el procesamiento de 200 toneladas de cártamo para hacer aceite, con un costo de aproximadamente un millón 800 mil pesos.

Anunció que en febrero sembrarán otras 15 hectáreas de girasol y el próximo año probarán con la canola para la elaboración de aceite comestible, señaló.
UN CULTIVO CON DEMANDA
Mario Camarillo Pulido, investigador del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (Inifap), destacó que el cártamo se inició en el Valle de Mexicali en 1966 con 29 mil hectáreas, pero por falta de rentabilidad se abandonó este cultivo.
De cada 10 litros de aceite que se consume en México, solo un litro es de producción nacional, el resto llega de fuera, entonces ahí está la demanda.
Su papel es de apoyo técnico sobre cuál variedad es mejor, cuándo sembrarla, cuánta semilla, cuántas plantas por hectárea por metro cuadrado, qué fertilizante aplicar, en fin, todo el acompañamiento técnico.
De manera tradicional, el rendimiento en el Valle de Mexicali ha sido de 2 toneladas por hectáreas, mientras a nivel nacional es menos que eso, pero esperan que esta cosecha sea un poco más de 3 toneladas por hectárea.
En el caso del consumo de agua, las necesidades hídricas del cártamo son menores, un 40% menos que el trigo, por lo que el agua sobrante puede ser destinada a otro cultivo o si hay un faltante importante de agua, se pueda hacer frente.
Expuso que ha trabajado con girasol y canola, pero en la agricultura comercial la experiencia es muy reducida, por eso la idea es sembrar en módulos de 5 hectáreas para ver cómo se desarrolla la planta.
En todos los cultivos hay competencia. En este caso el cártamo compite contra el trigo, por lo que el agricultor deberá decidir cuál de ellos sembrar y esto lo decidirá en función de rentabilidad y si su suelo es apropiado para ello.
Si en el caso del cártamo, girasol y canola, la idea no es vender la semilla, sino darle un valor agregado y transformarlo en aceite y ahí es donde se puede encontrar la rentabilidad para seguir con la actividad, externó Camarillo Pulido.





