El consumo aparente de carne de cerdo creció un 2,6 % en Francia durante 2025

El sector porcino francés cerró 2025 como el último gran sector ganadero capaz de producir casi todo lo que consumen los hogares del país. El nivel de autoabastecimiento alcanzó el 98 %, a pesar de una producción prácticamente estancada y de la fuerte presión normativa y económica que enfrentan los ganaderos.
Con cerca de 22 millones de cerdos producidos y una estabilidad de la oferta del +0,3 % respecto a 2024, el volumen anual se mantuvo en torno a 2,15 millones de toneladas. No obstante, INAPORC advierte que la pérdida del 25 % de las granjas en la última década y el envejecimiento de los productores ponen en riesgo la continuidad del modelo porcino francés a medio plazo, según recoge su informe de balance de 2025.
Consumo en recuperación y liderazgo del porcino
La demanda interna atraviesa un momento especialmente dinámico. El consumo aparente de carne de cerdo aumentó un 2,6 % en 2025, tras el +1,4 % registrado en 2024, recuperando niveles previos a la pandemia.
El consumo medio por habitante alcanzó los 31,6 kilos anuales de carne y charcutería de cerdo, situando nuevamente al porcino como la carne preferida de los franceses, empatada con las aves. Este crecimiento se apoyó tanto en el consumo en el hogar como fuera de casa, con un aumento de las compras en supermercados y una progresión del 2,8 % en restauración.
El precio, clave del crecimiento
El factor precio fue decisivo para este repunte. En 2025, el cerdo se consolidó como la opción “anticrisis” frente al resto de las carnes. El precio medio de los productos porcinos en el comercio minorista bajó un 1,6 %, hasta 12,10 €/kg, mientras que la carne fresca se situó en torno a 9 €/kg, convirtiéndose en la proteína más barata del mercado.
La respuesta del consumidor fue inmediata: las compras de carne de cerdo en tiendas crecieron un 2,3 %, con picos del 7,4 % en elaborados frescos y del 3,7 % en carne, reforzando la imagen del porcino como una proteína accesible para los presupuestos más ajustados.
Tensiones en el comercio exterior
En el ámbito internacional, 2025 estuvo marcado por fuertes tensiones. Las exportaciones francesas de porcino cayeron un 1,4 % en volumen durante los diez primeros meses del año, con un descenso del 6,3 % hacia China, su principal destino, tras la imposición de derechos antidumping por parte de Pekín.
Las importaciones totales permanecieron casi estables (-0,3 %), aunque aumentaron un 1,3 % en carnes y un 0,5 % en productos transformados, con un fuerte avance (+3,8 %) de las charcuterías procedentes de España y Alemania.
El saldo comercial se mantuvo positivo en volumen (124.600 toneladas, -5,5 % interanual), pero se deterioró significativamente en valor, con un déficit estimado de 688 millones de euros.
Rentabilidad en riesgo para los ganaderos
La paradoja del sector es clara: mientras el consumidor paga menos, los ganaderos vuelven a situarse por debajo de su umbral de rentabilidad. El precio del cerdo en granja cayó un 10,6 % en 2025 frente a 2024, presionado por las medidas comerciales chinas y por los brotes de peste porcina africana en España, que desviaron volúmenes hacia el mercado europeo.
Con unos costes de alimentación todavía elevados y una normativa ambiental cada vez más exigente, INAPORC alerta de un riesgo real de nuevos cierres de explotaciones si no se flexibilizan las reglas y no se facilita la inversión y la transmisión generacional.
Medidas estructurales y apuesta por el origen francés
Para sostener la producción y la soberanía alimentaria, la interprofesión reclama un paquete de medidas estructurales y refuerza su apuesta por la marca colectiva Le Porc Français.
El sector se fija como objetivo garantizar la continuidad de más de 1.000 granjas hasta 2035, movilizar 7.000 millones de euros en inversiones a lo largo de la cadena y mantener un equilibrio comercial que permita exportar piezas poco consumidas en Francia e importar las más demandadas, como los jamones.
En paralelo, se lanza una nueva campaña nacional bajo el lema “Oui, on peut se régaler sans trancher dans son budget”, con la que se busca capitalizar el buen desempeño del consumo en 2025 y reforzar el vínculo entre origen francés, accesibilidad y sostenibilidad de la carne de cerdo.




