
El Gobierno de Filipinas levantó la prohibición a la importación de carne de búfalo procedente de India, conocida comercialmente como carabeef, al concluir que el riesgo de transmisión de fiebre aftosa a través de este producto es “despreciable”. La decisión quedó plasmada en una nueva circular del Departamento de Agricultura (DA), que autoriza la entrada de carne congelada y deshuesada bajo el estricto cumplimiento de las normas sanitarias y fitosanitarias vigentes.
El veto había sido impuesto en 2024 a envíos originarios de los estados indios de Bihar, Maharashtra y Telangana, tras detectarse brotes de fiebre aftosa y como medida de protección al sector pecuario local. Esta enfermedad, catalogada como altamente contagiosa, afecta a animales de pezuña hendida y puede generar importantes pérdidas productivas.
No obstante, la Organización Mundial de Sanidad Animal (WOAH) reconoce el programa oficial de control de fiebre aftosa de India y ha emitido recomendaciones técnicas que avalan la compra de carne bovina procedente de países afectados, siempre que se cumplan protocolos específicos. Estas directrices sirvieron de base para que Filipinas flexibilizara su política comercial. Incluso durante la suspensión, en diciembre de 2024, el DA acreditó a 34 empresas indias para exportar carabeef, con el objetivo de asegurar el abastecimiento de la industria procesadora y contener los precios de productos como el corned beef.
Filipinas depende de las importaciones para cubrir alrededor del 40% de su consumo de carabeef, utilizado exclusivamente como materia prima para carnes procesadas. En 2025, las compras externas de este producto alcanzaron unas 603.920 toneladas, un 65,5% menos que el año previo, aunque aún representaron el 36,7% del total de carne importada, según datos de la Oficina de Industria Animal.
Con el levantamiento del veto, las autoridades buscan equilibrar la protección sanitaria del ganado con la seguridad alimentaria y la estabilidad de precios para los consumidores filipinos.




