La EFSA sienta las bases científicas para una futura normativa de bienestar de los pavos en la UE

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha publicado una opinión científica acompañada de recomendaciones técnicas sobre los sistemas de cría de pavos (Meleagris gallopavo gallopavo) en la Unión Europea, documento que servirá como referencia clave para la futura regulación comunitaria en materia de bienestar animal.
El informe, disponible en la sección Documentos de eurocarnedigital, adquiere especial relevancia debido a que actualmente no existen normas específicas de bienestar animal para los pavos en la UE, aplicándose de manera general la Directiva 98/58/CE, relativa a la protección de los animales en las explotaciones ganaderas.
Según los datos analizados, en 2023 la industria europea produjo más de 171 millones de pavos, con una alta concentración productiva: el 90 % de las aves se criaron en Alemania, Polonia, Francia, Italia y España. El sector se caracteriza por un modelo de integración vertical, con calendarios productivos estrictos que abarcan desde la incubación hasta el sacrificio.
El ciclo productivo presenta diferencias marcadas por sexo. Las hembras son sacrificadas entre las 15 y 18 semanas, con pesos de 8 a 11 kilogramos, mientras que los machos alcanzan hasta 22 semanas, llegando a superar los 21 kilogramos.
La EFSA identifica como sistemas de producción predominantes el alojamiento en suelo interior con cama profunda, las naves con veranda cubierta y los sistemas con acceso al exterior.
Entre las prácticas de manejo más sensibles, el informe señala las mutilaciones realizadas en las incubadoras, como el recorte de pico mediante infrarrojos, el recorte de dedos y el descrestado, medidas utilizadas para reducir lesiones y conductas de canibalismo.
Asimismo, se destaca una amplia variabilidad en la densidad de población entre explotaciones. En el ámbito reproductivo, el documento subraya que la inseminación artificial semanal es una práctica generalizada, debido al excesivo peso de los machos de líneas genéticas pesadas, que dificulta la reproducción natural.
Los expertos de la EFSA concluyen que la calidad de la cama y la incorporación de enriquecimiento ambiental —como pacas de paja, cuerdas o plataformas elevadas— resultan fundamentales para favorecer comportamientos naturales, mejorar el bienestar y prevenir problemas podales en los pavos.




