Pecuaria

Anticipan un 2026 desafiante para la cadena cárnica argentina orientada al mercado interno

La Cámara de las Industrias Cárnicas (Cainca) advirtió que 2026 será un año complejo para las empresas del sector cárnico argentino enfocadas en el mercado interno. A través de un comunicado, la entidad —que nuclea a plantas del conurbano bonaerense dedicadas principalmente al servicio de faena a maquila— señaló que la menor disponibilidad de ganado, el aumento de los costos y la debilidad del consumo interno ponen en riesgo la sostenibilidad de la actividad.

Según Cainca, los buenos resultados económicos del sector ganadero están incentivando una mayor retención de vientres, lo que reduciría la oferta de animales para faena y generaría tensiones operativas en las industrias que dependen de altos volúmenes para sostener su estructura. A esto se suma una mayor presión exportadora: con una demanda internacional firme y menores niveles de producción en otros países, la cámara estima que las exportaciones argentinas podrían crecer al menos un 20% respecto de 2025, incrementando la competencia por la hacienda y presionando los precios al alza.

En contrapartida, el mercado interno continúa debilitado por la pérdida de poder adquisitivo de los consumidores, lo que favorece la sustitución de la carne vacuna por proteínas más económicas como el pollo y el cerdo. Esta situación limita la posibilidad de trasladar los aumentos de costos a los precios finales y obliga a las plantas a operar bajo un permanente esquema de ajuste.

El informe también destaca la fuerte caída en el valor de los subproductos, una fuente clave de ingresos para la industria, tanto en el mercado local como en el externo. En este contexto, Cainca precisó que la faena de ganado vacuno registró una baja interanual del 13% en octubre, confirmando la desaceleración de la actividad.

Entre noviembre de 2023 y la actualidad, los costos de servicios y gastos generales aumentaron un 289%, mientras que los ingresos por subproductos crecieron solo un 213%. Este desfasaje, según la cámara, deja a muchas plantas con una frágil “supervivencia financiera”, pero sin capacidad económica para invertir o afrontar contingencias.

Por último, Cainca reclamó la intervención de las autoridades ante la competencia desleal de frigoríficos y cooperativas que incumplen normativas fiscales, sanitarias y laborales. La entidad advirtió que esta situación perjudica a las empresas que operan en regla y pone en riesgo el empleo formal en la industria cárnica.

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