
Erin Borror, vicepresidenta de Análisis Económico de la Federación Estadounidense de Exportadores de Carne (USMEF), considera que la detección de un brote de peste porcina africana (PPA) en España podría transformar el comercio mundial de carne de cerdo. España es uno de los principales actores globales en la producción y exportación porcina, por lo que “cualquier interrupción podría desviar la demanda de importaciones hacia otros proveedores relevantes, incluido Estados Unidos”.
Borror subrayó el papel dominante de España dentro del sector porcino de la Unión Europea. “España es uno de los principales exportadores mundiales y el mayor productor de carne de cerdo de la UE. El comercio intracomunitario continúa y, evidentemente, se beneficia de un sistema de regionalización que prácticamente no se ve afectado”, afirmó.
A su juicio, la cuestión clave es la respuesta de los mercados extracomunitarios. “Lo realmente importante es el comercio con terceros países. España es un ejemplo de éxito al que la industria estadounidense debería aspirar. Solo alrededor de un tercio de las exportaciones españolas a mercados terceros están completamente suspendidas, lo que significa que la mayoría de los socios comerciales han aceptado la regionalización de la UE, al menos en términos de volumen”, explicó.
Sin embargo, al analizar el mayor impacto, Borror puso el foco en los países que han suspendido las importaciones de carne de cerdo española. “Tras China, el segundo destino más importante de España es Japón, y Japón ha suspendido totalmente las compras. Esto debería generar oportunidades para la carne de cerdo estadounidense en ese mercado, principalmente para lomos congelados”, apuntó.
El Sudeste Asiático también podría ofrecer nuevas oportunidades. En este sentido, Borror se mostró optimista sobre Malasia: “Teniendo en cuenta la posibilidad de una combinación de cortes y las limitadas instalaciones disponibles a nivel mundial para abastecer este mercado, debería registrarse un incremento del negocio para Estados Unidos”.
Aunque la sólida trayectoria de España en la gestión de brotes sanitarios y el mantenimiento de sus alianzas comerciales contribuirá a limitar el impacto global, los cambios en la disponibilidad de suministro en mercados clave podrían beneficiar a los exportadores estadounidenses a corto plazo.
Según USMEF, a medida que los compradores internacionales ajusten sus estrategias de abastecimiento, la industria porcina estadounidense podría experimentar un aumento de la demanda de cortes específicos, especialmente en mercados de alto valor que han suspendido temporalmente las importaciones procedentes de España.




