
El ministro flamenco de Agricultura, Jo Brouns, ha solicitado a la Comisión Europea que adopte medidas frente a los elevados aranceles de importación impuestos por China a la carne de cerdo procedente de Bélgica. “Nuestros ganaderos porcinos no deberían ser víctimas de un conflicto comercial geopolítico”, afirmó. “La Comisión debe intensificar sus esfuerzos diplomáticos e introducir medidas compensatorias si esta situación no cambia”.
Los aranceles aplicados por China a la carne de cerdo europea varían entre los Estados miembros, pero Bélgica afronta las tasas más altas, con un 62,4%. Según las autoridades chinas, esta medida responde a la falta de cooperación belga en la entrega de datos, situación derivada del embargo anterior motivado por la peste porcina africana, durante el cual no se registraron exportaciones y las empresas belgas no pudieron facilitar información.
Brouns advirtió que el impacto económico es “inmediatamente perceptible”. La exportación de subproductos como orejas y manitas de cerdo se ha vuelto prácticamente inviable, lo que genera excedentes y presiona los precios en el mercado europeo. La federación belga del sector cárnico, Febev, alertó que esta situación está provocando una alteración significativa de los márgenes y de la dinámica comercial.
El ministro también trasladó este asunto al Consejo de Ministros de Agricultura de la UE, donde pidió “solidaridad europea e intensificación de los esfuerzos diplomáticos hacia China para remediar esta situación injusta para los ganaderos de porcino flamencos”.




