Alertan que el Reino Unido está “peligrosamente expuesto” a enfermedades ganaderas por la crisis de la carne ilegal

El sector porcino británico ha manifestado su profunda preocupación tras la respuesta del Gobierno a las recomendaciones del Comité de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales (EFRA) del Parlamento. El comité publicó en septiembre un informe en el que calificaba la situación como una “crisis de la carne ilegal” y urgía a adoptar medidas inmediatas para frenar la entrada de productos cárnicos no autorizados, advirtiendo del riesgo de un brote grave de enfermedades ganaderas.
La National Pig Association (NPA) alertó de que el Reino Unido ha quedado “peligrosamente expuesto” a amenazas como la peste porcina africana o la fiebre aftosa, después de que el Ejecutivo haya pasado por alto buena parte de las recomendaciones planteadas para contener la crisis.
En su respuesta oficial, publicada recientemente, el Departamento de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales (Defra) reconoció su preocupación ante las importaciones ilegales y los riesgos que representan para la salud animal y la seguridad alimentaria. El departamento aseguró estar trabajando junto al Ministerio del Interior y la Agencia de Normas Alimentarias (FSA), con el apoyo de la Fuerza Fronteriza y de las autoridades sanitarias portuarias, para reforzar los controles.
No obstante, el Gobierno solo aceptó parcialmente algunas de las propuestas del comité y rechazó de plano varias de las recomendaciones clave.




