Optimismo en la USMEF pese a los aranceles y las tensiones geopolíticas que afectan a las exportaciones cárnicas de EE.UU.

La Federación de Exportación de Carne de Estados Unidos (USMEF) inauguró en Indianápolis su Conferencia de Planificación Estratégica con un mensaje dominante: pese a los retos arancelarios y geopolíticos, el sector mantiene un fuerte optimismo gracias a la sólida demanda internacional.
Las exportaciones de carne de cerdo se sitúan ligeramente por debajo del récord del año pasado, afectadas principalmente por los aranceles de China y la incertidumbre sobre la autorización de plantas exportadoras. Sin embargo, los envíos hacia México, Centroamérica y Colombia avanzan a ritmo de récord.
En el caso de la carne de vacuno, China vuelve a ser el principal factor negativo: además de mantener aranceles de represalia, ha retirado la elegibilidad de diversas plantas y no ha renovado registros de la mayoría de las instalaciones estadounidenses. El CEO de USMEF, Dan Halstrom, señaló que la reapertura total del mayor mercado cárnico del mundo es un asunto político que podría prolongarse hasta el próximo año.
Halstrom remarcó también la importancia de defender los acuerdos de libre comercio (TLC). En la última década, las exportaciones de carne roja a países con TLC han crecido más de un 30 % y hoy representan el 76 % del total.
Por su parte, Jan Lambregts, de RaboResearch Global Economics & Markets, describió el escenario económico global —en especial la relación entre EE.UU. y China— como “una partida de póquer de alto riesgo”. No prevé un acuerdo comercial amplio en el corto plazo: mientras China busca desarrollar su industria de semiconductores, EE.UU. intenta reforzar su capacidad de producción de tierras raras. Lambregts también cuestionó el apoyo financiero estadounidense a Argentina, considerándolo un “movimiento mal gestionado” con posibles efectos adversos para sus exportaciones agrícolas.




