Sugiere Texas reabrir frontera al ganado mexicano para estabilizar precio

Sugiere Texas reabrir frontera al ganado mexicano para estabilizar precio
Reapertura debe ser segura, controlada y gradual sin arriesgar a la propagación de plagas
Tras una serie de desencuentros entre USDA y el Departamento de Agricultura de Texas, este día sorprendió Sid Miller al proponer la reapertura de la frontera al ganado mexicano de forma gradual, segura y controlada, sin arriesgarse a una propagación de plagas como la mosca del gusano barrenador.
El Comisionado de Agricultura de Texas propuso un plan de cinco puntos para reconstruir el rebaño de ganado de Estados Unidos, reducir los precios de la carne de res en los supermercados y proteger a los productores de ganado estadounidenses de las políticas fallidas de la administración Biden.
En el punto número cinco, Sid Miler propone permitir importaciones selectivas de ganado mexicano vivo para estabilizar el suministro.
Y explica que “la manera más rápida de reducir los precios de la carne de res, y hacerlo en 24 horas, es importar ganado de engorde en lugar de carne envasada. Normalmente, alrededor del 15 % de nuestro ganado de engorde proviene de México, pero los envíos se han retrasado durante casi un año, lo que ha generado escasez”.
Refirió que “al entrar en la temporada de engorde de ganado mexicano (de noviembre a febrero), podemos reabrir los puertos de entrada de forma segura, controlada y gradual, sin arriesgarnos a la propagación de plagas como la mosca del gusano barrenador”.
Y subrayó que “un enfoque mesurado y bien pensado para las importaciones de ganado vivo estabilizará los suministros y, al mismo tiempo, protegerá la bioseguridad de Estados Unidos”.
El Comisionado Miller comentó que “el plan publicado ayer por el USDA es un buen comienzo, y agradezco que el presidente Trump y la secretaria del USDA, Brooke Rollins, estén dispuestos a escuchar las opiniones de los ganaderos estadounidenses”.
“Sin embargo, como Comisionado de Agricultura del estado con mayor producción de carne de res de nuestro país y ganadero, creo que se pueden tomar medidas adicionales. Espero que la administración Trump considere añadir las siguientes sugerencias a su plan para reducir de forma más eficaz el precio de la carne de res y brindar un mejor apoyo a los ganaderos y consumidores de todo el país”, apuntó.
En el primer punto, Sid Miller resaltó que Estados Unidos no debe depender de las importaciones de carne argentina de menor calidad.
Detalló que “las importaciones de carne argentina sólo reducirán el precio de la carne para hamburguesas, no de cortes de alta calidad como los ribeyes, las tiras y el solomillo. Ya importamos carne argentina alimentada con pasto, que se muele para obtener carne para hamburguesas porque proviene de razas Brahman que producen una carne dura y fibrosa”. Y resaltó que “importar más carne no contribuye en absoluto a fortalecer la industria cárnica estadounidense ni a mejorar la calidad de los alimentos para los consumidores”.
En el segundo punto, el comisionado texano mencionó que es necesario “revertir el déficit comercial agrícola, ya que Estados Unidos enfrenta ahora un déficit comercial agrícola de 48 000 millones de dólares, resultado de las fallidas políticas comerciales y alimentarias de la administración Biden”.
Puntualizó que “Estados Unidos importa más alimentos de los que exporta. El aumento de las importaciones de carne de res solo agrava este déficit. Debemos centrarnos en producir y exportar más carne de res estadounidense. No subcontratemos nuestra producción de carne de res a un país extranjero”.
En el numeral 3, Miller señala que urge “reabrir y ampliar el acceso al pastoreo en tierras federales y privadas. El plan “30 para 30” del presidente Biden canceló los contratos federales de pastoreo, dejando 24 millones de acres de tierras de pastoreo sin cultivar”.
Agregó que eso dió “como resultado que los ganaderos se vieron obligados a vender su ganado, lo que redujo nuestro rebaño nacional. Aplaudo al secretario del Interior Burgum por su iniciativa de reabrir las tierras federales para el pastoreo, pero debemos ir más allá”.
“Millones de acres inscritos en el Programa de Reservas de Conservación (CRP) deberían abrirse al pastoreo responsable. Permitir que los propietarios de tierras pasten su propia superficie del CRP proporcionaría pastos muy necesarios para novillas y vacas madres, especialmente en las actuales condiciones de sequía persistente en el suroeste”, apuntó.
En el apartado número 4, el Comisionado de Agricultura de Texas dijo que se tiene que “crear un crédito fiscal para reconstruir el rebaño ganadero estadounidense. Necesitamos dar a los productores un incentivo real para aumentar el rebaño de ganado vacuno en Estados Unidos”.
Sobre ese particular, solicitó “un nuevo Crédito Fiscal por Retención de Vaquillas, basado en el Crédito Fiscal por Hijos, que permita a los ganaderos recibir un crédito fiscal por mantener vaquillas para ampliar sus rebaños. Esto ayudaría a reconstruir nuestro rebaño nacional, aumentar la producción de carne de res y beneficiar al consumidor estadounidense”.
Sid Miller destacó que “estas cinco acciones reconstruirán la manada ganadera de Estados Unidos, estabilizarán los suministros de carne de res, reducirán los precios al consumidor y apoyarán a los productores de ganado de nuestra nación”.
“Agradezco al presidente Trump su constante disposición a colaborar con los productores y escuchar nuestras inquietudes. Trabajando juntos, podemos fortalecer nuestra industria nacional de carne de res, proteger a los ganaderos estadounidenses y garantizar que las familias de todo el país tengan acceso a carne de res estadounidense de alta calidad y asequible”, concluyó.





