Reino Unido: cae la frecuencia de consumo de elaborados cárnicos

El consumo de carnes rojas procesadas en el hogar mantiene un papel relevante en la dieta británica gracias a su conveniencia, facilidad de preparación y precio accesible. Sin embargo, en los últimos doce meses se ha registrado una reducción en la frecuencia de consumo, influida por la creciente preocupación por la salud y la nutrición, según datos de AHDB.
De acuerdo con Worldpanel by Numerator UK, las ocasiones de consumo de elaborados cárnicos descendieron un 4,9 % interanual, pasando de 5,4 a 5,1 mil millones. La caída alcanzó a todas las categorías —jamón, bacon, salchichas y hamburguesas— y se dio en todos los grupos de edad, incluso entre jubilados y familias mayores, que representan el 56,1 % de las ocasiones.
A pesar de este retroceso, los elaborados cárnicos siguen siendo habituales en desayunos, comidas y cenas por su coste intermedio: un plato de pasta con salchichas cuesta en promedio 2,30 € por comensal, frente a los 2,65 € de un plato con carne roja fresca y los 1,60 € de uno sin carne. En un contexto en el que el 75 % de los consumidores se muestran preocupados por el coste de vida (+6 pp interanual) y el 38 % planifica más cuidadosamente sus menús, los procesados continúan siendo percibidos como una opción económica.
La rapidez y facilidad de preparación también son factores clave. Con el tiempo medio de cocina en mínimos desde la pandemia, el 57 % de los consumidores considera las salchichas fáciles de preparar, y el 54 % opina lo mismo del bacon (AHDB/YouGov Consumer Tracker, mayo 2025).
El freno a la categoría se explica, en parte, por el mayor interés en reducir los alimentos ultraprocesados, principal preocupación nutricional en el país. Según IGD ShopperViews (junio 2025), el 61 % de los compradores afirma conocer qué son los UPFs, aunque muchos subestiman su peso real en la dieta. Las principales barreras para reducirlos siguen siendo el precio, el tiempo de preparación, los hábitos, la vida útil y las preferencias familiares.
Ante este panorama, la industria identifica oportunidades para recuperar dinamismo:
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Promover la carne procesada como una solución rápida y práctica para las comidas familiares.
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Resaltar su versatilidad en nuevas recetas más allá de los usos tradicionales.
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Poner en valor su sabor y disfrute, combinándola con productos en tendencia como bagels o baguettes.
Con la presión del coste de vida y el auge del flexitarianismo orientado al ahorro, destacar el equilibrio entre precio, conveniencia y disfrute será clave para mantener la relevancia de los elaborados cárnicos en la dieta británica




