Pecuaria

Evaluación de la aptitud reproductiva en sementales caprinos

A pesar de que la población caprina en Baja California Sur ha presentado un ligero incremento, la producción de carne, leche y ganado en pie, no ha tenido un crecimiento significativo, motivo por el cual es importante fomentar las buenas prácticas de manejo de los rebaños, que propicien una mejora de los indicadores productivos en las explotaciones.

Los ingresos en una explotación caprina, están determinados por la cantidad de carne, leche, piel o pelo producidos, que en última instancia dependen de la eficiencia en la reproducción. En este sentido, los sementales son importantes, debido a que tienen la carga de cubrir entre 25 y 40 hembras, de tal modo que, si no se cumple, una gran cantidad de hembras se quedarán sin preñar.

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El desconocimiento de la capacidad reproductiva del semental puede generar un bajo número de partos al año, lo que retrasa el progreso genético del rebaño por la baja disponibilidad de reemplazos, disminuyendo la producción de leche, la cosecha de cabritos y finalmente, se reducen las posibilidades de obtener mejores oportunidades de comercialización. Es por ello que se vuelve importante la selección de un buen semental, que, en conjunto con la evaluación periódica de la capacidad reproductiva, se convierte en una práctica obligada en los rebaños.

Tomando en cuenta lo anterior, el propósito de esta aportación tecnológica es dar a conocer las consideraciones básicas en la evaluación de la aptitud reproductiva de un semental caprino. La evaluación de la aptitud reproductiva en sementales caprinos es un proceso técnico, que busca determinar si un macho es capaz de reproducirse con éxito, y transmitir características deseables a su descendencia. Esta evaluación combina métodos físicos, reproductivos y tecnológicos para medir la calidad del semental, desde un punto de vista funcional y genético.

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Debe realizarse un examen físico general, un examen del aparato reproductor y una evaluación macroscópica y microscópica del eyaculado. La importancia de esta tecnología radica en una mejora en la eficiencia reproductiva del rebaño en general, reduce la infertilidad o subfertilidad oculta, favorece la selección genética, y evita pérdidas económicas por fallas reproductivas.

Al respecto, el INIFAP en Baja California Sur, sugiere las siguientes recomendaciones:

  • La edad mínima de un macho para considerarlo como reproductor es de 15 meses. Aunque un semental dará sus mejores crías a los tres años,
  • Es necesario practicar un examen clínico a los animales seleccionados, con la finalidad de determinar su estado de salud y estar seguros de que se encuentra libre de enfermedades o anormalidades.
  • Es importante evaluar la condición corporal, la cual se valora mediante la estimación táctil de la acumulación de grasa en las vértebras lumbares, permitiendo establecer de forma aproximada la cantidad de músculo y grasa subcutánea entre las últimas vértebras.
  • Un semental debe trotar, ver, oler y tener la capacidad de detectar y servir hembras en celo, por lo tanto, debe estar sano y bien alimentado, poseer buenos aplomos, corvejones rectos, una buena condición corporal y las características fenotípicas de acuerdo a la raza.

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Contacto

Dr. Noé Medina Córdova [email protected]

M.C. Carlos Ariel Cabada Tavares [email protected]

Campo Experimental Todos Santos.

Agricultura no. 1555, entre calle México y Durango, Col. Emiliano Zapata, CP.23070, La Paz, Baja California Sur.

Tel: (55) 3871-8700 ext. 81705 y 81701

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