Miel, dulce néctar del campo mexicano

En distintas épocas y culturas, la miel ha sido reconocida como un alimento con propiedades que contribuyen al bienestar. Su uso ha acompañado prácticas tradicionales y recomendaciones modernas por su valor nutricional. Desde la recolección en los panales hasta su consumo, la miel sigue formando parte de nuestra historia y alimentación.
Miel 100% mexicana, garantía de producción
De acuerdo con el Panorama Agroalimentario 2018–2024, elaborado por la Dirección General del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (DGSIAP) de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, la producción nacional promedio de miel alcanza las 59 mil toneladas anuales. Los principales estados productores son Yucatán, Chiapas, Jalisco, Veracruz y Oaxaca.
El dato: México se ubica en el séptimo lugar a nivel mundial y su miel es altamente apreciada en diversos mercados internacionales por su calidad, pureza y sabor inconfundible

Con sabor a nutrición
Además de su sabor, la miel es un producto natural y altamente nutritivo. Este alimento es una fuente de energía porque aporta vitaminas C, D y E y del complejo B. A ello se le suma una notable cantidad de minerales esenciales, como calcio, hierro, zinc, fósforo, potasio, magnesio, manganeso, cobre y otros.

Gracias a sus propiedades antibacterianas y antifúngicas, su consumo fortalece el sistema inmunológico, ayuda a combatir infecciones, reduce los niveles de triglicéridos y contribuye a una más rápida cicatrización de heridas.
¡Recuerda! Es fundamental consultar a un médico especialista
Conoce más de sus propiedades en el video Miel, Consume del campo,vive feliz:
[1]
Zumbando y trabajando: ¿Sabes cómo se obtiene la miel?
El proceso de producción de la miel inicia con la floración de las plantas. Durante este periodo, las abejas recolectan polen y néctar de las flores, los cuales sirven para alimentar a las crías y producir miel.
Estos pequeños insectos almacenan después el endulzante recolectado en las celdas del panal, que cubren con una delgada capa de cera, conocida como opérculo, para protegerla.

Cuando la mayor parte de las celdas ya están operculadas, la apicultora o el apicultor realiza la cosecha, es decir, recolecta las alzas con los bastidores llenos de miel y los introduce en máquinas centrifugadoras que, a través de la fuerza centrífuga, separan la miel de la cera (proceso de extracción para filtrar, envasar y preparar para su comercialización.
Un dulce compromiso con el campo
En la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural trabajamos de la mano de las apicultoras y los apicultores para garantizar la producción de miel de alta calidad.
A través de las Escuelas de Campo promovemos prácticas sostenibles que mejoran la obtención de miel y otros productos apícolas, al tiempo que se impulsa su transformación y comercialización.
Asimismo, en Alimentación para el Bienestar y las Tiendas Bienestar se brinda apoyo a las y los productores de pequeña escala para facilitar su acceso a canales de venta y, al mismo tiempo, promoviendo el valor agregado de sus productos.

¿Quieres conocer más sobre la miel y las abejas? Da clic aquí:




